El Ñoño y el arco iris.
Carlos M. Padrón
Los hermanos José Antonio y Ramón —de entre 20 y 25 años para la época— y su madre Doña Fina, habitaban en una casa que servía de vivienda a dos familias: la conformada por ellos tres, y la de Julián, apodado El Ñoño y conocido de todos porque al hablar se comía las [...]
