Abuela Celia
Carlos M. Padrón
Durante los 18 años que viví a diario junto a mi padre, sólo lo vi llorar abiertamente una vez: cuando le anunciaron que Pedro, su hermano menor, había muerto asesinado en México. Pero sus ojos se llenaban de lágrimas y se le quebraba la voz cada vez quec contaba la forma horrible en [...]
