[*ElPaso]– ‘Mensajera la brisa’, lo dijo el poeta Antonio Pino Pérez

Carlos M. Padrón

La brisa, ese fenómeno meteorológico que se da en El Paso en cualquier época del año y sin aviso previo, aparece sobre la Cumbre Nueva —cordillera que enmarca a El Paso por su lado Este— en forma de enorme catarata de nubes que parece espuma blanca cayendo hacia el pueblo, como si fuera a inundarlo.

La Cumbre Nueva, totalmente despejada.
~~~

La Cumbre Nueva cubierta por la brisa que, a caballo sobre ella, se derrama hacia el valle en un caer que nunca cae.

La descripción que de la brisa da don Antonio Pino en el poema que sigue me parece magistral. Es tan gráfica que mientras leo el poema me parece estar viendo la brisa, escuchándola (el viento que genera aúlla) y sintiéndola en pleno esplendor y apogeo.

Pero cuando en época de invierno ese viento llega cargado de agua, proyecta con gran fuerza gotas de ésta que se clavan como alfileres en la humanidad de los caminantes. El lado negativo de la brisa, como el desastre que el viento causa y los alfileres acuosos que clava, no lo menciona el poema porque para don Antonio Pino, poeta al fin y al cabo, lo positivo de ese fenómeno eclipsa su parte negativa.

Creo que si la brisa pudiera leer lo que sigue, decidiría ajustar su comportamiento a lo que de ella cuenta el poema.

***

MENSAJERA LA BRISA

Alas blancas tendidas en la prisa del vuelo
que portáis un mensaje de los mares del cielo,

detened vuestros juegos en la cumbre cimera
porque una voz de alturas nuestras almas espera…

Desbordado rebaño de corderos de bruma
que en la lluvia fundidos se volvieron de espuma,

para ungir a los brezos con su fresca delicia
y envolver a los pinos en la blanda caricia

de los besos sin huellas y las risas andantes
que, volando, vinieron de regiones distantes…

Haz un lecho mullido con tus plumas ligeras
para que en él descansen las muertas primaveras,

y quédate en los sueños que alumbraran la vida,
pues tú los resucitas de la ilusión perdida.

Danos paz y consuelo con tu alada ventura
que nos trae canciones de los mares de altura…

Y dale a los almendros, cuajados de rubores,
las albas trasparencias que sueñan sus flores.

Que siempre vuelva y venga mensajera la brisa
y en su blonda opulencia fulgure una sonrisa…

Que en su manto de nubes de la cumbre colgado
viene envuelto el misterio del milagro esperado…

Son frescas ilusiones de nuevo desatadas,
Son nuestras esperanzas, arriba en oleadas,

que caen y no caen y pasan sin pasar,
son alas inocentes que vuelan sin volar…

Con plumas de los ángeles hicieron sus ropajes
que a veces se desflecan riñendo en los ramajes.

Se embarcan en los vientos en su fugaz huída
y se van como vienen sin una despedida.

En el invierno cantan, en el otoño rezan,
en el verano ríen, y en primavera besan.

Unas veces son blancas, con blancuras de armiño,
con la clara blancura de los sueños de un niño.

Otras veces naranja, de un naranja encendido
que se alumbra en las glorias de un ocaso vencido.

Y en las tardes de invierno, con sus pardos sayales,
retadoras avanzan con sus furias triunfales.

Muchas veces son grises en la gris lejanía,
y esclarecen y alumbran en las luces del día.

Pero siempre son bellas, con sus olas fragantes,
femeninas, lujosas, con sus ondas cambiantes,

cuando suben o bajan, cuando riñen o juegan,
cuando cantan o rezan, cuando huyen o llegan,

que son rosas del cielo embriagadas de brumas
que besaron las almas con sonrisas de plumas.

Y en la angustia y el llanto y en la cruz del tormento
un mensaje dijeron al pasar en el viento

que hizo luz en las sombras… y en las noches oscuras
arroparon con nieblas a las muertas venturas;

que un sudario piadoso a la tarde le ofrecen,
y en los amaneceres nuevamente florecen;

que si nacen o mueren, fulgen siempre rientes,
que son rosas del cielo,… ¡y son rosas creyentes!

1958

2 Respuestas a “[*ElPaso]– ‘Mensajera la brisa’, lo dijo el poeta Antonio Pino Pérez

  1. Carlos Rodriguez [Visitor]

    LA BRISA (con mayúsculas) no sólo es un fenómeno meteorológico. Brisa y vida son sinónimos, no sólo en El Paso, o en La Palma, sino en Canarias o en todas las islas de la Macaronesia.

    Sin BRISA seríamos puro desierto, como el del Sahara, del que sólo nos separan unos 100 Km.

    Es sin duda el poema más hermoso que he visto sobre la BRISA.

    Reconozco que la BRISA siempre me ha cautivado. Siempre me ha apasionado. También hay que reconocer que, a veces, sobre todo en época invernal, se hace de poco querer. Pero támpoco llega nuca la sangre al río. Como dice el poema: “que caen y no caen y pasan sin pasar”.

    La verdad es que cuanto más lo leo, más maravilloso me parece.

    Sin duda, Don Antonio Pino es uno de los más grandes poeta que ha dado nuestro pueblo.

    Espero que Chepina pueda algún día disfrutar de tan bonita maravilla.

  2. Carlos M. Padrón [Member]

    Gracias, tocayo, por tu comentario.

    Creo que, si nos atenemos al uso que corrientemente se le da a la palabra ‘brisa’, el llamar así a nuestra brisa no deja de ser un sarcasmo. Pero sí, es bellísima. En particular me fascinaba cuando en las puestas de sol se teñía de rojo.

    En mi opinión, don Antonio Pino no es uno de los más grandes poetas que ha dado nuestro pueblo de El Paso; es, por lo que hasta ahora tengo de él leído, el más grande.

    Aunque lo conocí personalmente, nunca antes tuve acceso a un conjunto numeroso de sus poemas, pero ahora que sí lo he tenido, creo que es el mejor poeta que El Paso ha dado. Y no creo que se le haya hecho mucha justicia en este sentido.

    Y siguiendo con las “creencias, creo que el Ayuntamiento de El Paso debería pagarle a Chepina para que se residenciara en nuestro pueblo, pues ninguna de las cuatro veces que ha estado en él, por un tiempo que sumado pasa de un mes, ha podido “disfrutar” de nuestra brisa.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *