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[CT}-- Ellas aprenden más rápido

22 Octubre, 2007 (09:34) | • Ciencia y Tecnología | 2 Visitas directas

22.10.07

¿Somos diferentes sólo físicamente o hay algo más que distingue a ambos sexos? Esta vieja discusión, que ha alimentado, a menudo en tono jocoso, la denominada «guerra de sexos» —quién es mejor en qué— goza ahora de un nuevo punto de vista gracias a una investigación científica dirigida desde el Departamento de Psiquiatría Molecular de la Universidad de Yale.

Un solo cromosoma diferencia a machos de hembras, el «Y», que, ya en la gestación, induce la formación de genitales masculinos. Obviamente, las diferencias sexuales no se limitan a eso. La evolución ha dotado a unos y otras de diferentes cualidades que permiten a las especies prosperar. En muchas, por ejemplo de aves, esas distinciones afectan sobre todo al plumaje, más llamativo en los machos, para captar la atención de las hembras en la época de celo, y más discreto en éstas, lo que las camufla mientras incuban la puesta.

En el Homo Sapiens, cuyo dimorfismo sexual —diferencias entre machos y hembras— está entre los menores de los primates, cientos de miles de años de adaptación han dado al hombre un cuerpo más alto y voluminoso, y una estructura ósea y musculatura ad hoc, claves para defender al grupo familiar o tribal en caso de ataque, y necesario para triunfar en las partidas de caza. La grasa de reserva se acumula en el abdomen, lo cual no le entorpece al correr o tirar flechas o lanzas.

Las mujeres, por su parte, tienen un peso menor, pero su cuerpo está preparado para gestar, dar a luz y amamantar, y su tejido adiposo se distribuye más por otras partes del cuerpo para no dificultar el embarazo. Hasta aquí, todos de acuerdo, pero ¿y las diferencias intelectuales, si es que realmente las hay?

Lejos de intentar dilucidar si a los hombres les cuesta coordinar dos actividades simultáneas o las mujeres interpretan peor los mapas, dos de los tópicos ya descartados por la ciencia —pues es la destreza e inteligencia individuales las que determinan cada habilidad—, los investigadores fueron a la raíz fenotípica del sexo.

Hasta ahora, se pensaba que la mayor parte de las diferencias de desarrollo y comportamiento se debían casi exclusivamente a las hormonas, que son las que dicen al organismo cómo comportarse desde un plano básicamente reproductivo.

Para el estudio, que publica «Nature Neuroscience» y que ha dirigido la investigadora Jane Taylor, del Centro de Salud Mental de Connecticut, se crearon ratones transgénicos, macho con ovarios y hembra con testículos, de forma que produjeran las hormonas estrógenas y andrógenas en las cantidades correspondientes al sexo contrario. Luego, sometieron a los roedores a varias pruebas en las que tenían que aprender a presionar una palanca para obtener comida.

Cuando compararon los resultados con ratones normales y otros a los que se les habían extirpado las gónadas, descubrieron que, en todos los casos, los ejemplares con los cromosomas femeninos «XX» aprendieron más rápido, independientemente de sus niveles hormonales.

La Razón.

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