[*Otros}– Palmeros en América / David W. Fernández: José Pérez Sicilia

JOSÉ PÉREZ SICILIA
(1898-1985)

El educador, periodista y conferenciante José Pérez Sicilia fue uno de los más significativos valores de la colonia canaria en Venezuela, donde realizó una fructífera obra durante cerca de medio siglo, comprendido entre los años 1938 y 1985.

Nació el 28 de noviembre de 1898 en Santa Cruz de La Palma, en la casa situada en la calle O’Daly numero 46, siendo hijo de don José Pérez Hernández y de doña Josefa Sicilia Carmona, pero desde su niñez vive en San Andrés y Sauces, a donde se había trasladado con sus padres, a causa de que su progenitor para a regentar una farmacia en dicha ciudad.

Nuevamente regresa a la capital de su nacimiento y allí realiza los estudios de secundaria hasta obtener el grado de Bachiller, en el Colegio “Santa Catalina”. Posteriormente cursa estudios de magisterio y obtiene el titulo de Maestro de Primera Enseñanza por la Escuela Normal de Maestros, de La Laguna de Tenerife.

Fue el benjamín de la Sociedad “El Progreso”, institución cultural que por entonces, en San Andrés y Sauces, luchaba por el establecimiento de la democracia y las reivindicaciones socioeconómicas que adelantaba el Partido Republicano. Integraban el grupo, además, Manuel Guardia Roldán, actor, músico y dramaturgo; Antonio Martín González, médico; Norberto de Paz González; Faustino Hernández Acosta; Gabriel Duque Díaz (1892-1952), poeta; Leopoldo Martín González; y Teodosio Martín Hernández.

En San Andrés y Sauces se casa, el 5 de septiembre de 1926, con doña Anunciación de Paz González, natural de dicha ciudad e hija de don Crispiniano de Paz Hernández y de doña María Concepción González Machón. Algún tiempo después trasladan su residencia a Santa Cruz de La Palma, y, posteriormente, a Las Palmas de Gran Canaria, donde es agente de la Compañía de Seguros “Plus Ultra”, y en uno de sus viajes a la isla de La Palma lo sorprende en su isla natal el estallido de la Guerra Civil Española (1936- 1939), el 18 de julio de 1936.

Por entonces militaba en el Partido Socialista y es perseguido a causa de su ideología, pero logra salir para Venezuela y arriba a La Guaira el 3 de septiembre de 1938.

En Venezuela realiza importante tarea educativa.

Fue profesor de Literatura en el entonces denominado Colegio Católico Alemán —luego llamado Colegio Católico Venezolano, de Caracas— y más tarde profesor de Filosofía y Lógica, y de Castellano, en el Liceo “Cagigal”, de Barcelona (Estado Anzoátegui), del cual fue también subdirector.

Luego regresa a Caracas y se inicia en la industria hotelera y adquiere el Hotel “Patria”, y posteriormente funda la Oficina “Sirez”, dedicada fundamentalmente a contabilidades e impuesto sobre la renta.

Asimismo realizó labores periodísticas en Caracas. Colaboró en los diarios “Ahora” (1943-1944); “El Nacional” (1944-1946), donde firmó algunas veces con el seudónimo Giro Lanza; “El Pais” (1945-1946); y, posteriormente, en “El Universal”, manteniendo su columna “Sintiendo la tierra ausente”, en la que pergeñaba temas culturales de Canarias.

Dirigió también la revista “Canarias” (1943-1944), colaboro en el semanario “Canarias” (1954-1955), y en la revista “Canarias Gráfica” (1972-1974).

Fue igualmente autor de prólogos de algunos libros, como el poemario “Greda”, de Pedro García López (Caracas, Cooperativa de Artes Gráficas, 1939), del Pórtico que, a manera de introducción, aparece en la 3″ edición de la obra “Canarios en América”, de Manuel Martín Marrero (Caracas, Centro Canario, 1947); y del prólogo a las memorias “Once cárceles y destierro”, de Diógenes Díaz Cabrera (Santa Cruz de Tenerife, Litografía A. Romero S. A., 1980).

Extraordinaria fue la labor cultural que realizó entre la colonia canaria en Venezuela, así como la difusión del conocimiento de sus islas natales en esta Republica, sobre todo a través de charlas, conferencias y programas radiales, habiendo sido el tercer Presidente del Centro Canario, de Caracas, en el que fue además Presidente de la Comisión de Propaganda de la Junta Permanente (1943-1944) y Secretario General del Consejo Directivo Administrativo (1944-1945).

Integró también otras instituciones de ilustración y saber, fue miembro de la Asociación de Escritores Venezolanos, y también de la Sociedad Interamericana de Antropología y Geografía, y de la Comisión Pro-Monumento a Miranda en Canarias (1973), contándose además entre los fundadores del Instituto Venezolano de Cultura Canaria (1978).

Por su quehacer de creación literaria estuvo vinculado en Venezuela a1 grupo “Viernes”, en el que se destacaron Rafael Olivares Figueroa (1893-1972), José Ramón Heredia (1900-1939), Ángel Miguel Queremel (1900-1939), Luis Fernando Álvarez (1902-1952), Pablo Rojas Guardia (1909-1978), Fernando Cabrices (1909-1949), Óscar Rojas Jiménez (1910- ), Miguel Ramón Utrera (1910-1993), Pascual Venegas Filardo (1911- ), Héctor Guillermo Villalobos (1911-1986), Otto D’Sola (1912-1975), Vicente Gerbasi (1913-1992), Aquiles Certad (1914- ), y Pálmeres Yarza (1916- ).

Como testimonio de la importante obra docente que realizó en Venezuela, baste citar el decir de uno de sus discípulos, el Dr. Jaime Lusinchi (1924- ), primer Presidente Constitucional de la República de Venezuela que oficialmente visitó como tal Canarias, en cuya oportunidad, y al pronunciar un discurso en la Casa de Venezuela en Canarias, el 12 de octubre de 1986, mencionó a Pérez Sicilia repetidas veces diciendo “…tuve un maestro canario, un emigrado de la Guerra Civil Española, el Profesor José Pérez Sicilia. Pérez Sicilia me enseñó Castellano y Literatura española, y nos hizo amar estas islas y España. Y amar la libertad y afirmarla como sólo puede afirmarla un emigrado, como sólo puede afirmarla un exiliado”, añadiendo que el viejo maestro “…nos llevó de estas islas su amor a la democracia y a la libertad, y en Venezuela hizo familia, y nos entregó sus huesos, que muchos canarios allá nos han dejado para abonar la tierra venezolana”.

Luego, volviendo a mencionar a su profesor de Castellano y Literatura, recordó los versos del poeta canario Tomás Morales (1885- 1921), de sus “Poemas del mar”

El mar es como un viejo camarada de infancia
a quien estoy unido con un salvaje amor;
yo respiré, de niño, su salobre fragancia,
y aún llevo en mis oídos sus bárbaro fragor.

En otra oportunidad, al recibir en el Palacio de Miraflores, en Caracas, a un grupo de canarios que fueron a visitarlo, Lusinchi les dijo; “Me siento orgulloso de tener ascendencia isleña y de haber sido discípulo del canario-venezolano, el profesor Jose Pérez Sicilia, a quien le debo mucho de mi formación humana y cultural”.

En sus últimos años, ya retirado de la docencia, José Pérez Sicilia vivió en Maracay (Estado Aragua), donde le sorprendió la muerte el 3 de febrero de 1985, sobreviviéndole su viuda que falleció, también en Maracay, el 3 de julio de 1989, siendo sepultados ambos en el Cementerio Metropolitano de dicha ciudad.

Fueron sus hijos:

• Héctor José Pérez de Paz, nacido en San Andrés y Sauces, en 1927, Contador Público por la Universidad Central de Venezuela (1960) y profesor en dicha Universidad.

• Anunciación Pérez de Paz, conocida familiarmente por Sisa, nacida en San Andrés y Sauces, en 1928, y casada en Venezuela con el Dr. Ismael Rodríguez; y Fernando Pérez de Paz, nacido en Santa Cruz de La Palma, en 1930, abogado por la Universidad Central de Venezuela (1959).

A través de éstos sus hijos dejó numerosos nietos en el país.

En la revista “Canarias Gráfica” mantuvo la columna Perfiles Canarios, donde aparecieron los siguientes trabajos:

• Benito Pérez Galdós
• Los Sauces, su tierra y sus hombres
• Gabriel Duque Díaz
• En torno al “Diario de Avisos”; y
• Elogio y defensa del árbol

los cuales, con otros que proyectaba escribir, pensaba recoger en un volumen que no llegó a ver la luz pública.

Y cuando sucedió su óbito estaba preparando otro volumen que quería titular “Doce canarios y un catalán”, en el que esperaba trazar un esbozo biográfico de doce canarios, entre éstos Hermenegildo Rodríguez Méndez, y de un catalán que lo era Manuel Guardia Roldán. Pero nada de esto logró publicar.

Así fue la vida y la obra de este isleño ejemplar, timbre de orgullo de la colonia canaria en Venezuela.

8 Respuestas a “[*Otros}– Palmeros en América / David W. Fernández: José Pérez Sicilia

  1. Roberto [Visitor]

    Quisiera saber más sobre este importante personaje y cuál es la fuente de esta información, gracias y saludos.

  2. Carlos M. Padrón [Member]

    La fuente es la indicada en el titular: el libro Palmeros en América del autor David W. Fernández.

  3. Johann González

    ¡Qué hermoso documento este que acabo de leer! Me hizo sentir sumamente orgulloso de quien fuere mi bisabuelo, Don Pepe (José Pérez Sicilia).

    Soy nieto de Anunciación Pérez de Paz de Rodríguez, e hijo de Beatriz Elena Rodríguez Pérez de González.

    Mi abuela aún vive y, cuando le mostré este documento biográfico de su padre, se le hicieron agua sus verdes y ya ancianos ojos, pero de mucho orgullo y de añoranza por reencontrarse con sus padres, hermanos y, en fin, con aquella familia entre la que sólo el tiempo ha creado esa distancia que logró separar a unos de los otros y que, lamentablemente, jamás se reencontrarán en este mundo, nuestro mundo de los vivos.

    De verdad, me siento sumamente maravillado por este documento, escrito por alguien que siente tanto orgullo hacia él de tan sólo ser un compatriota canario y quien lo denomina “Uno de los más significativos valores de la colonia canaria en Venezuela”

    Muchas gracias por este bello documento, y me agradaría tener más contacto con usted ya que sería un gran placer para mí donar algunas de sus colecciones literarias a una biblioteca pública o similar, ya que lamentablemente no he podido tenerles el mantenimiento adecuado.

    De corazón le hago llegar mi agradecimiento y el de mi familia por estas bellas palabras hacia él.

    Me despido,
    Johann González

  4. Muchas gracias, Johann, por su comentario. Si algo necesita de mí, ya sabe cómo contactarme.

  5. Nelly Pérez Ferrer

    Muchas gracias por sus bellas palabras acerca de “Pepe”, don José o “abuelito”. Soy hija del Dr. Fernando Pérez De Paz (q.e.p.d.), y de pequeña pasaba el verano con mis abuelos en la playa. De él aprendimos el amor por la lectura, la filosofía y el periodismo. Siempre lo recordaré como un hombre muy culto y con un corazón enorme. Gracias.

    Johann, la última vez que te vi tendrías 10 años, y qué emoción leer tu comentario después de tanto tiempo. Sería maravillos poder reunir a la familia en algún punto, aun cuando estemos regados por el mundo. Bendiciones

  6. Fernando Pérez Ferrer

    Por mi hermana Nelly nos enteramos de este artículo en su blog, y le agradezco profundamente el haber publicado del libro “Palmeros en América” lo referente a mi abuelo, de quien guardo extraordinarios recuerdos, algunos libros sobre Canarias y su sombrero negro, hecho en la antigua Checoslovakia, que tiene lugar especial en mi casa.

    Durante nuestra infancia, el día de Reyes era esperado para visitarlos y recibir regalos de mis abuelitos (que era como nos referíamos a ellos, como bien dice mi hermana), y ya de adulto aprovechaba visitarlo para que me prestara libros y conversar.

    La Compañía de Seguros “Plus Ultra” era gerenciada por unos alemanes que fueron los padrinos de mi padre Fernando Crispiniano y quienes ayudaron a mi abuelo (y luego al resto de la familia) a salir de España. Originalmente mi abuelo viajaba en un barco con destino a Cuba, pero, por algo que no recuerdo ahora, terminó en el oriente venezolano, residenciándose en un pueblo como a 100 kilómetros al sur de Barcelona (capital del Estado Anzoátegui), llamado Aragua de Barcelona y conocido como la Atenas de Oriente (esto debe haberle llamado la atención). No fue sino dos años después que pudo recibir al resto de la familia que se había quedado en España, ante la premura de su salida perseguido por pertenecer al Partido Socialista Canario, organización de la que fue fundador. Aquellos compañeros de partido quienes no pudieron salir de España fueron asesinados, algunos fusilados, durante la cruenta guerra civil.

    Desde Venezuela, lo saludo y reitero mi agradecimiento por traerme gratos recuerdos de Abuelito.
    Fernando Pérez Ferrer

  7. Gracias a ti, Fernando, por este comentario que aumenta lo que me gusta de mi blog y me anima a mantenerlo: el sentir que puede ser últil para alguien y para algo. Los felicito por ese gran cariño que mantienen hacia el abuelito.

  8. Honores a mi abuelo por su labor y ejemplo, así como a los que compartieron sus luchas.
    Su nieto, Joel Pérez.

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