[LE}-- Menda y derivados
30.09.08
A. de Miguel
Antoni Izquierdo recuerda que su abuelo, que había servido en el guerra de Cuba, “cuando hacíamos una trastada nos llamaba indígenas”.
A veces el tratamiento afrentoso era méndigos, un poco más suave. La madre de don Antonio, para describir la conducta de un borrachín, concluía: “Ese terminará echando vivas a la República”. Es lástima que se pierdan tales voces y expresiones desdeñosas por mor, quizás, de la llamada corrección política.
Añado que en México se ha conservado muy bien esa acepción de ‘méndigo’, aplicado a una persona malévola, cicatera, a diferencia de la que simplemente pide limosna y es un mendigo. En Castilla una mendiguez es una cosa insignificante o de poco valor.
Sospecho que todas esas voces proceden del latín ‘menda’ que equivale a “tacha, deformidad, falta de algún miembro”. Quizá se asociaba el mendigo con una persona sin recursos y aquejada de alguna tacha corporal. Es de suponer que ‘mendaz’ (= mentiroso) sea un pariente de la misma familia, pues el pobre tiene que exagerar sus deficiencias para inspirar lástima.
LD
