[LE}-- Origen de dichos y expresiones,... derivados del abuso del alcohol
Jesús Marchamalo
Para muchas actividades humanas, sobre todo las más inconfesables, se han ideado decenas de eufemismos que intentan disimular o suavizar la realidad. Uno de los léxicos más ricos es el que tiene que ver con el alcohol y su abuso.
Borracha es como se denomina la bota de vino. Por extensión, borracho es aquél que se embriaga habitualmente. También se dice ebrio, de donde surge ebriedad, o ebrioso, dado a la bebida.
Emborrachar significa atontar, perturbar, pero también empapar. Así se emborracha la mecha de una lámpara cuando se inunda de combustible, y una tela cuando se destiñen sus colores tras un lavado. También hay bizcochos borrachos o sopas borrachas, que son aquéllas hechas con pan o bizcocho mojados en vino y canela.
Borrachera es el efecto de emborracharse y también exaltación extrema por algo. Uno puede emborracharse de gloria, de dinero o poder.
Pero volviendo al alcohol, son legión las palabras que definen sus consecuencias: mona, moña, tablón, trompa, curda, castaña, cogorza, melopea, tea, pedal, pedo o pedete.
El catedrático de Lengua y Literatura, Germán Suárez, es autor del interesante libro “Léxico de la borrachera”, donde se recogen centenares de variantes, como estar achispado o agarrarse una peonza, palabra que tiene que ver con la falta de equilibrio del beodo, término que viene del latín bibitum, el que bebe.
Picado es borracho en México; palo significa trago en Venezuela; pillar el saco es emborracharse en Cuba; y se dice tanguear en Ecuador a caminar haciendo eses.
Y una última curiosidad: la palabra potar, que en lenguaje coloquial significa vomitar, viene del latín potare (beber), de donde surgieron potación (bebida), potable, potabilidad, potabilizar, potear y poteo.
Fuente: MUY
