[*Mi IT}– Sorpresa con el ‘dual boot’

10-01-15

Carlos M. Padrón

Soy de los que se toma a pecho lo de computación PERSONAL.

Por eso tengo mi propio equipo —una desktop, por supuesto, con sus periféricos—, y a Chepina, mi mujer, le tengo para su uso una desktop con sus periféricos.

Personal es PERSONAL, y no entiendo que una cuenta de correo sea compartida, o “familiar”, y que cuando, por ejemplo, veo conectado a GoogleTalk o a Skype a alguien conocido y le envío un mensaje, resulta que quien responde no es ese alguien sino otra persona. Esto es hasta una falta de respeto.

Originalmente, la desktop de Chepina, que era del año 2004 (digo ‘era’ porque la regalé), no sólo tenía el cajón algo averiado, sino que usaba Windows XP. Como éste se puso de una lentitud insoportable y quedó sin servicio de Microsoft (MS), opté por comprar hace varios meses los componentes para armar una nueva desktop (con lo cual aprendí cómo hacerlo), e instalar en ella un Windows 7 (W7).

Antes ya había sabido yo que la impresora HP-1000 LaserJet, parte del viejo equipo pero que ha salido muy buena, no era compatible con el W7, pero, según Mr. Google, se la podía hacer trabajar con un cierto programita, y, según MS, también se la podía hacer trabajar instalando en W7 la emulación de XP.

Sin embargo, llegado el momento, ni funcionó el tal programita ni funcionó la emulación; según he sabido hace poco, esto es lo normal.

Ya que Windows Vista (Vista) sí puede entenderse con la HP-1000, para seguir apegado a lo de PERSONAL instalé Vista en esa misma PC que así quedó operando bajo lo que se conoce como dual boot, que no es más que la posibilidad de arrancar por uno cualquiera de dos sistemas operativos —en este caso W7 o Vista—, escogiendo de un menú que el sistema presenta al comienzo.

Ya en mi desktop había usado yo dual boot cuando, todavía instalado el XP, instalé W7 en otra partición. Y cuando logré dejar W7 lo más parecido en interfaz al XP, y acostumbrarme a sus bondades, eliminé el XP, y usé para datos el espacio en disco que él había ocupado. Esa eliminación no ocasionó ningún problema.

Comoquiera que en casi seis meses el Vista de la PC de Chepina ha funcionado bien, y que, al contrario que yo, que uso mi desktop varias horas cada día, ella usa la suya sólo de vez en cuando y por poco tiempo, opté por hacer lo mismo que yo había hecho en mi desktop: eliminar la partición del W7, que no se usaba, y dejar sólo el Vista.

Mi primera sorpresa fue que la partición del W7 no se dejaba formatear ni eliminar. Intenté borrar su contenido, pero cada intento terminaba con un mensaje de que yo no tenía autorización para hacer eso.

Recurrí a Mr. Google y encontré mil quejas acerca de esa maña del Vista que pide autorización para todo, y si bien algunas autorizaciones son fáciles de conseguir, otras, como la que yo necesitaba, no.

Ante esto opté por recurrir al Hiren’s —un programa que, desde un CD permite, entre otras muchas cosas, cargar un mini-XP—, y con él formateé la partición del W7. Pero al reiniciar luego la PC no apareció la pantalla del Vista (la más linda de todas las de los Windows que he usado), sino una de fondo negro diciendo que le faltaban elementos para poder llegar a donde yo quería, o sea, para arrancar por Vista.

De nuevo al Sr. Google y, después de bastante buscar, di con un artículo de MS en el que se dice que al usar dual boot hay que tener en cuenta que el comando de esa sociedad lo tiene el Windows más reciente, y que, por tanto, si éste se elimina, el otro “socio” no funciona. Como el W7 es más reciente que el Vista, al eliminar W7 descabecé el Vista.

En el caso del dual boot de mi PC no hubo problema porque la sociedad era entre XP (viejo) y W7 (nuevo), y yo eliminé el XP.

Entonces entendí por qué al usar el “EaseUS Todo Backup” para, antes de meterme en todo esto (más vale prevenir que lamentar), hacer un respaldo de la imagen del Vista, el programa me había dicho que sí haría el respaldo pero no sólo del Vista sino de Vista+W7.

Frustrado, pero contento de haber aprendido algo más, incluido lo de la experiencia en la transferencia a SSD del W7 de mi PC, procedí a recuperar esa imagen, y el dual boot arrancó aparentemente sin problemas, pero a poco de comenzar a usar el Vista caí en cuenta de que no andaba bien, y cuando reinicié la PC, en vez del menú para escoger entre Vista o W7, apareció una ominosa pantalla de fondo negro y con quejas que me resultaron ininteligibles.

Apliqué todos los remedios usados en la experiencia antes mencionada, pero ninguno funcionó, así que opté por “caída y mesa limpia”: usando el Gparted, de Ubuntu, formateé el disco e instalé el Vista.

Desde el comienzo de este proceso hasta que dejé el Vista casi igual a como antes estaba, fueron 12 horas de trabajo. La lección aprendida esta vez es que, por lo visto, las bigamias no terminan bien ni siquiera en el cibermundo; así que, mientras yo pueda, no más dual boot.

Una respuesta a “[*Mi IT}– Sorpresa con el ‘dual boot’

  1. Luis "de Lola"

    Totalmente de acuerdo en que las cuentas personales son P*E*R*S*O*N*A*L*E*S 🙂

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