[*MiIT}– El mercado actual de los ‘smartphones’, o teléfonos inteligentes

11-04-2016

Carlos M. Padrón

Según dice el artículo que copio abajo, los fabricantes chinos de teléfonos inteligentes, o smartphones, compiten hoy en el mercado con terminales solventes y económicos.

Y me consta que es así, pues, según conté en el post Las marcas chinas de teléfonos celulares, son varias las compañías chinas que ofrecen smartphones de los que podría decirse que son “de padres desconocidos” que no sólo reúnen las condiciones que en ese post listé, sino que funcionan muy bien.

Y hablo en plural porque, además del Triton Note con Android 4.1.1 que compré hace 3 años y que aún funciona, acabo de estrenar otro “de padres desconocidos” que, al igual que el Triton, uso para, en orden de frecuencia, WhatsApp (programa que tienen mis contactos más allegados), SMS, teléfono, algo de navegación por internet y, muy rara vez, e-mail.

Ese “hijo bastardo” tiene Android 5.1 y muy poco bloatware. Como todo celular que se respete, trajo reloj (con alarma, cronómetro y cuenta regresiva), calendario, cámara, linterna, grabadora de sonido, reproductor de música, browser, mapas, etc. Le instalé WhatsApp, Swiftkey, Chrome, QuickPic, Lock Screen, WPS Office y, como aplicaciones (apps) de seguridad y limpieza, ESET y CCleaner, que son las mismas que desde hace años uso, con buenos resultados, en mis PCs.

Con los 16 GB de memoria que tiene —más una tarjeta SD de 32 GB— podría instalarle muchas más apps, pero, al menos por ahora, no necesito ninguna otra.

Eso sí, además de esas instalaciones y consiguientes adecuaciones, el descubrir dónde están en el Android 5.1 algunas funciones que en el 4.1.1 ya sabía yo donde estaban, aprender a usar las nuevas y configurar el terminal a mi gusto me llevó tres días, pues tal parece que a los diseñadores de los sistemas operativos, tanto de celulares como de PCs, les encanta cambiar de lugar funciones que siempre hacen lo mismo; esa gente tiene una extraña manera de “facilitarle” la vida al usuario.

La única falla que hasta ahora ha presentado ese celular era que, sin motivo aparente —al menos para mí— congelaba todo y avisaba de que estaba “In edit mode” y así permanecía hasta que, también sin motivo aparente, se arrepentía y volvía a la normalidad.

Durante casi dos de esos tres días me di a la tarea de buscar en internet qué diablos era eso de “In edit mode”, qué significaba y cómo se corregía, pero no encontré al respecto ni una sola mención, y mis consultas a personas supuestamente conocedoras de Android no tuvieron éxito.

Sin embargo, sí encontré, en varias y repetidas veces, comentarios favorables al que dicen que es el launcher más ligero, universal y funcional que hay en el mercado. Y sospechando que el motivo de esa falla podría ser el launcher que ese celular trajo, y que en él aparece con el muy “creativo” nombre de Launcher, me saqué de chiquitas, instalé el launcher recomendado y —por lo menos hasta ahora— remedio santo: lo del “In edit mode” no ha vuelto a aparecer, y ese smartphone va como una seda: detecto a la primera varias redes Wi-Fi del vecindario; en cuanto le di la clave de la mía, se conectó de inmediato; y apenas registré en él la cuenta Gmail que para ese fin tengo, en un suspiro descargó todos los contactos.

Navega a doble velocidad que el viejo Triton Note; hace buenas fotos; permite ver documentos en Word, Excel y PDF, e imágenes (fotos y vídeos) en media docena de formatos diferentes; cuenta con contraseña gráfica, de huella digital o de texto; permite acceder a ciertas apps en forma directa, o sea, sin necesidad de desbloqueo; etc.

Como extra, ese launcher ofrece la posibilidad de una interfaz sobria, elegante, funcional e intuitiva. Y, al menos en mi caso, con sólo dos home screens tengo suficiente. El viejo Triton Note tenía cinco.

clip_image001

Además, comoquiera que le doy el uso que ya dije arriba —siendo lo más WhatsApp, con una media de 6 mensajes por día, la mitad con archivos de imágenes o de audio— su batería de 2500mAp baja a 20 o 25% después de dos días de ese uso, y a primera hora de la mañana del tercer día la recargo de nuevo hasta 80%, que es lo que recomiendan los cánones, que también dicen que una vez al mes conviene dejar que se recargue hasta el 100%, y así lo haré.

En mis incursiones por internet encontré varias opiniones que aseguran que el hardware de esos teléfono chinos “de padres desconocidos” es básicamente el mismo que el de los celulares de marca, sólo que a éstos los “empaquetan” con el nombre y logo de tales marcas, y éstas, o las operadoras de telefonía celular (AT&T, T-Mobile, Telefónica, Digitel, etc.), no sólo les instalan su propia interfaz sino que, además, los bloquean y los venden a varias veces el precio que ofrecen los vendedores chinos.

Hoy en día, los más de los smartphones hacen todos casi lo mismo, y como ya no queda mucho que añadirles, parece que el mercado ha colapsado y ahora los anuncian y que modulares, con refrigeración líquida, casi irrompibles, impermeables, que “ven” en la oscuridad, con dos cámaras traseras en vez de sólo una, etc. De ahí que, según el artículo de abajo, Sony haya dado marcha atrás y ahora piense concentrarse en el diseño, la cámara y la batería.

El diseño me importa poco; la cámara del que tengo excede mis pretensiones en fotografía celular, que sólo la veo buena para casos puntuales, pues para fotos importantes como tales, sigo creyendo en las cámaras digitales; y la batería es un problema que cada día mejora, pues ya algunos smartphones chinos traen incorporada una batería de 10000mAp que, según se estima, dura una semana si al smartpone se le da un uso normal, medida ésta bastante subjetiva.

¿Para qué querría yo algo de eso? ¿Qué sentido tiene pagar más de $200 —o máximo $250, mi límite— por un smartphone que, al menos en mi caso, hace lo mismo que uno de $700 o más caro? ¿Presumir de marca, como alguien que hace poco me pidió que le recomendara un teléfono chino que tuviera procesador de ocho núcleos… para mostrárselo a sus amigos? ¡Por favor!

Durante años se ha dicho que valía la pena pagar más por los iPhones porque eran invulnerables a los ciberataques que tanto afectan a los Android. En realidad no había tal invulnerabilidad, sino que los hackers se concentraban, como es lógico, en lo que más abundaba en el mercado; y Android supera con creces al OS de Apple. Pero tal parece que esa opinión sobre invulnerabilidad molestó a los hackers porque ahora ya éstos lograron afectar a los iPhone.

Desde hace unos días ha estado apareciendo en la prensa el artículo “Apple presenta el iPhone SE, su móvil celular nuevo más barato” que, a pesar de que su pantalla es de apenas 4 pulgadas, “sólo” cuesta 489 €.

Pero ocurre que, cada vez más, los smartphones que hoy se usan, y así lo comprobé en USA hace unos días, son phablets, o sea, de pantalla de 5.5 pulgadas o mayores. Y, en cuanto al precio, un smartphone de 489 euros no es para nada barato. 489 euros son, a día de hoy, 557 dólares, y el smartphone que recién he estrenando me costó en total 162 dólares ($137 el terminal con su cable, cargador y manual; una tarjeta SD de 32 GB; una batería de repuesto, de 3000mAh; y, además, manejo, transporte, y seguro).

En fin, que mi nuevo celular va, según dije, como una seda… por ahora, pues como gusto de meterme en ciberproblemas para ejercitar luego las neuronas buscando las soluciones, tal vez mañana ya no funcione, o funcione mal.

~~~

30/03/2016

Sony deja de competir en el mercado de los smartphones y se pasa al Internet de las Cosas (IoT)

Tal es el colapso en el que se encuentra el mercado de los «smartphones» que Sony Mobile ha decidido reorientar su actividad. Aunque en Barcelona presentó su nueva gama Xperia X, la realidad es que la competencia en el negocio celular es «muy dura». Toca mover ficha, y la compañía ya sabe hacia dónde. Es el turno del IoT y su hogar conectado.

«Los teléfonos inteligentes siguen siendo una gran área en nuestro tablero de juego, pero han entrado muchos competidores y el mercado es muy duro. Para cambiar ese escenario necesitamos crear productos radicalmente diferenciadores», explica en una entrevista con Efe el consejero delegado de Sony Mobile, Hiroki Totoki.

No es que Sony abandone la telefonía, pero indagará nuevas formas de interactuar con la tecnología y nuevas maneras «inteligentes y más naturales» de utilizarla para relacionarnos con el entorno. Además, no estará solo: compañías como Apple o Samsung también están presentes en este terreno.

«Nuestro campo de batalla ha cambiado un poco, y queremos ser los pioneros de este tipo de productos (…) Sin duda el hogar es uno de nuestros mercados potenciales», incide Totoki, cuyo objetivo prioritario como consejero delegado es hacer de Sony Mobile una compañía «saneada».

Y es que esta división ha sido una de las ovejas negras del grupo nipón, con pérdidas recurrentes (en el último trimestre registró una caída del 14,7 % en las ventas con respecto al mismo periodo del año anterior) y sin lograr posicionarse como una de las marcas de referencia en el negocio de los teléfonos inteligentes.

Para la consultora IDC, al contrario que Apple, Sony no ha sido capaz de crear un ecosistema fluido entre sus distintos dispositivos (televisores, teléfonos, tabletas) ni ha se ha decidido, como Samsung, a invertir en el punto de venta. Además, ha sufrido la presión de los fabricantes chinos, con terminales solventes y económicos.

«Tenía todo lo necesario para tener éxito en esta industria: una marca fuerte, contenido de música y cine, PlayStation… Pero tardó mucho a la hora de integrarlo todo en un único dispositivo. Y no hay que olvidar que su estrategia como fabricante de celulares es muy reciente porque hasta hace pocos años era parte de una sociedad de riesgo compartido con Ericsson», explica el analista de la consultora IDC Francisco Jerónimo.

En telefonía, el enfoque de Sony Mobile ha sido la gama alta, y aunque ha repetido hasta la saciedad que la cuota de mercado nunca ha sido una obsesión, sí lo es la rentabilidad, y se hace necesario salir de esa tierra de nadie.

Su primer paso para sortear el dilema de reinventarse o morir ha sido dar carpetazo a la serie Xperia Z, su buque insignia hasta la fecha. Sus nuevos teléfonos estarán bajo la denominación Xperia X, tendrán «mayor inteligencia», según Totoki, y se centrarán en tres pilares: el diseño, la cámara y la batería.

Para el analista de IDC, Sony tiene «que mantener el negocio porque el ‘smartphone’ es la puerta de entrada a todo lo demás».

«Si no tienen teléfonos, ¿cómo van a competir con esas otras compañías que están intentando dominar el salón? Porque la verdadera batalla es la de dominar el salón, controlar la experiencia completa. Es lo que Apple y Samsung están tratando de hacer», reflexiona Jerónimo, para quien el viraje de Sony Mobile hacia el IoT tiene mucho sentido.

¿Y cómo se materializa ese IoT en la compañía nipona? El consejero delegado de la división móvil quiere una interacción más natural con la tecnología —a través del oído y de la vista, sin ocupar las manos— y una menor dependencia de la pantalla del teléfono.

Se trata, en definitiva, de aumentar el número de experiencias alrededor del teléfono inteligente sin que sea necesario asirlo todo el tiempo.

Fuente

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *