[*IBM †}– Alfredo Carvallo Ferrer, y Beatriz Coronel de Carvallo

Beatriz Coronel de Carvallo

  • imageFecha: 15/06/2016
  • Lugar: Ciudad de México
  • Causa: Ictus Isquémico
  • Edad: 80
  • Posición en IBM: Administración en Departamento  Técnico
  • Nació en: 05/05/1936
  • Reposa en: Ciudad de México

~~~

Alfredo Carvallo Ferrer

  • Fecha: 20/08/2016image
  • Lugar: Ciudad de México
  • Causa: Cáncer de colon
  • Edad: 82
  • Posición en IBM: Gerencia Departamento Técnico
  • Nació en: Caracas el 02/03/1934
  • Reposa en: Ciudad de México

Información adicional

La triste doble noticia me ha llegado enviada por el hijo de ambos, Alfredo José Carvallo Coronel, quien reside en México, con estas explicaciones:

«Mi papá sufría de cáncer de colon desde hacía 5 años, pero no había dicho nada. Él y mi mamá llegaron de vacaciones a México el 29/05/2016, pero, (NotaCMP.- Añado que lo que sigue es simplemente horrible) por la situación en Venezuela llegaron en un estado que, pensamos, aceleró sus fallecimientos. Luego de la operación y subsiguiente muerte de mi mamá, mi papá se dejó ir. Cuando murió, hacía 5 semanas que casi no comía y estaba deprimido. Su funeral tuvo lugar el 21/08/2016 en la Ciudad de México».

Alfredo José pide, y agradece de antemano, la información que acerca del desempeño de su papá en IBM puedan darle.

Justo el pasado día 17 publiqué el post ¿Por qué hay parejas que mueren con diferencia de sólo horas tras una vida entera juntas? El caso de Alfredo y Beatriz parece ser uno de éstos.

***

In Memoriam

A mediados de 1972 compré en la agencia Seiko de Caracas un reloj de pared que trabajaba con baterías y daba las campanadas de rigor. A mi madre (q.e.p.d.) le gustó tanto que para la Navidad de ese año le regalé uno igual.

Con el paso de los años comenzaron a fallar los dos, y más el mío que el de ella, pero unas veces mi hermana y otras veces yo, conseguimos que alguien los echara a andar de nuevo. Pero en 2014 —o sea, 42 años después—, uno de los relojes ya no funcionaba, el otro lo hacía mal, y ya no estaba disponible ninguno de los técnicos que antes los habían arreglado.

No queriendo perder al menos el que había regalado yo a mi madre, escribí a la Seiko, pero me respondieron que ya no tenían repuesto alguno para un reloj tan viejo. Entonces, a todos los contactos residentes en Venezuela y cuya dirección electrónica tengo les pregunté por e-mail si sabían de alguien que pudiera arreglar esos relojes. Sólo el amigo exIBMista Leo Masina me dio una pista al decirme que tal vez Alfredo Carvallo podría ayudar en el caso.

Llamé a Alfredo, le conté los detalles, aceptó intentar el arreglo, y el 14 de octubre de 2014, Chepina y yo nos fuimos a su casa llevándole los dos relojes para que, de ser necesario, usara las piezas de uno para reparar el otro.

Mientras Chepina, mi mujer, departía en la sala con Beatriz, la de Alfredo, él , me mostró muy orgulloso su fantástica colección de cámaras fotográficas y de algunos relojes, dándome explicaciones sobre cada modelo.

El 20 de ese mes me escribió esto: «Carlos, ya uno de los relojes —el de tu mamá, que es el que está en mejores condiciones— está funcionando bien. El otro todavía tengo que revisarlo, pero puedes pasar a  buscar el que ya camina bien o, si prefieres, esperar a que los dos estén listos».

Además de darme con eso una gran alegría, también me dejó pasmado al decirme que el arreglo había sido posible gracias a una de las varias piezas que de las computadoras IBM-1401 había él guardado cuando IBM decidió retirar del mercado esas máquinas, destruyéndolas.

Fui de nuevo a su casa, recogí el reloj que había sido de mi madre, y en agradecimiento —ya que, como he dicho, Alfredo coleccionaba, además de cámaras fotográficas, también relojes—, le dejé de regalo el otro reloj.

A los pocos días me contó que también lo había arreglado y que andaba bien. Me permito suponer que, en su sapiencia técnica, Alfredo dejó de lado algo del mecanismo original y lo reemplazó con esas viejas piezas de la 1401.

Al regreso, en la noche del pasado día 10, de un viaje a California para conocer a mi tercer nieto, desde el día 11 comencé a llamar a casa de Alfredo para comentarle sobre un caso eletrónicamente anecdótico, pero nadie atendía ni el teléfono de su casa ni el celular.

Cuando las llamadas que hice en los días siguientes obtuvieron el mismo resultado, concluí que, dada la época del año, se habrían ido de vacaciones. Y sí, días después se fueron, pero en un viaje más largo.

Y sobre todo ahora, que Alfredo se nos ha ido, seguro estoy, porque me conozco, que cada vez que yo escuche las campanadas que da ese reloj, que sigue funcionando bien, recordaré a Alfredo con agradecimiento, cariño y admiración.

Carlos M. Padrón. 22/08/2016

~~~

De Alfredo sólo tengo gratos recuerdos. Le admiré por sus amplios conocimientos, y siempre le estuve muy agradecido porque fue él quien me dio la oportunidad de comenzar a trabajar en IBM, en la mezzanina de Torre Capriles.

Recuerdo que Julio Viera, a quien Dios tenga en su gloria, le pidió a Alfredo que me entrevistara porque la prueba técnica que ya había presentado no arrojó resultados satisfactorios.

Alfredo me pidió que le explicara por qué había dado yo equivocadas algunas de las respuestas. Para ese momento ya me había preparado yo mejor en cuanto al funcionamiento de los tubos al vacío, que me habían sorprendido en la prueba porque mis estudios en esa época partían del diodo y el transistor y, aunque el tubo al vacío tenía un comportamiento similar, me habían agarrado, como quien dice, fuera de base. Pero Alfredo pudo constatar mis conocimientos técnicos de la época y dio el aval para mi contratación en junio de 1980.

Años después, un día Alfredo me salvó una cámara fotográfica Nikon que había comprado yo en New York, que se me había caído de canto y se abolló de tal manera que no funcionaba. Alfredo gentilmente me ofreció revisarla y la reparó de tal manera que nunca más falló; aún la tengo y funciona perfectamente, aunque en la Nikon me había dicho que la podía botar porque no tenía reparación.

Mi más sentido pésame para los familiares de Alfredo, que fue una persona muy especial, una buena persona, un profesional como pocos, y alguien a quien siempre le guardaré gratitud y admiración.

Que descansen en paz él y su señora, ya ambos en un estadio superior, y que Dios los tenga en Su santa gloria.

Hugo Ramírez Morales. 22/08/2016

~~~

Alfredo José, nuestras sentidas palabras de condolencia por la pérdida de tus padres.

De tu padre no puedo sino acreditar las palabras de estos compañeros exBMistas, ya que Alfredo, además de un buen profesional, era mejor persona y amigo, al igual que Beatriz, amable y cariñosa. Y sobre esto tengo una bella anécdota.

El año 1971 (hace 45 años) tuve la oportunidad de coincidir con Alfredo en México, mientras yo tomaba un curso y él dictaba otro allá. Eso duró casi tres meses, y a poco de comenzar llegó Beatriz y tuve la oportunidad de conocerla. El caso fue que ese curso al que fui se le atravesó a mis planes de matrimonio por la Iglesia, y, estando aún en México, se me ocurrió llevar a cabo esos planes, pero allá, en México, para lo cual conté con la colaboración de Alfredo y Beatriz que fueron los padrinos de boda.

Por cierto, el día de mi boda, Alfredo estaba más nervioso que yo, ya que me ayudaba a que todos los detalles estuvieran  a punto, y mientras Beatriz se fue a la iglesia con Ángela (mi esposa) y mis suegros, Alfredo nos llevó a mí y a mi madre, pero, aunque él conocía muy bien la Ciudad de México, estaba tan nervioso que, aún así, equivocó el camino, lo cual hizo que llegásemos a la iglesia con más de media hora de retraso… y la novia creyó que yo me había arrepentido.

Pero todo tuvo un final feliz, lo cual agradeceré siempre a Alfredo y a Beatriz quienes, además, tuvieron la deferencia de servir por varios días de guías turísticos para mis suegros y mi madre, mientras Ángela y yo estábamos en Acapulco de luna de miel.

Paz a sus restos.

Víctor Guárate. 23/08/2016

~~~

En la noche del 22/08/2016 recibí en España, procedente de Venezuela, una llamada de ésas que uno nunca quisiera recibir.

Mi gran amigo Carlos Padrón me informó que un excompañero y exIBMista que llegó a ser también mi jefe, había viajado a México junto a su esposa a visitar al hijo de ambos que allá trabaja y que, a los pocos días de llegar, la esposa murió por isquemia y, pocos días después, falleció él también.

No está de más si les digo que la noticia me impactó muchísimo y me ha dejado realmente afectado. Y, en memoria de Alfredo Carvallo, que así se llamaba ese excompañero y exIBMista, quisiera contar un hecho de carácter muy personal, para recordar qué clase de persona era él, y para rendirle público homenaje póstumo.

Conocí a Alfredo Carvallo en el verano de 1969, cuando estaba yo recibiendo un curso sobre una computadora, y había días que, por falta de aulas, las clases se dictaban en la oficina donde se ubicaba el Grupo de Soporte, al cual Alfredo pertenecía.

Recuerdo que, en los descansos, a veces me acercaba a él para hacerle preguntas, porque había cosas que no me habían quedado muy claras y, sin ser él ni el instructor ni el responsable, me las respondía y explicaba con calma y paciencia.

A veces su apariencia podía parecer la de una persona muy seria, pero, en realidad, era una persona muy afable, fácil de contactar y siempre dispuesto a ayudar.

No voy a dar detalles de las veces que me ayudó con soluciones referentes a algunos problemas que, en mis años de trabajo, fueron varios, pero sí en ese hecho arriba mencionado.

Siendo ya Alfredo gerente del FSG (Field Support Group), grupo al cual yo pertenecía, tuve yo que de dictar un curso que resultó bastante problemático debido a la actitud de algunos de los técnicos participante, lo cual hizo que la alta gerencia tuviese que tomar cartas en el asunto, aunque yo estaba tan al margen de los problemas causantes que ni siquiera sabía cuáles eran.

Al poco de acabar el curso, me tocó la obligada evaluación, proceso de IBM mediante el cual la empresa analizaba anualmente —o con menor frecuencia, si éste tenía presentaba problemas— el desempeño del empleado, sus aptitudes, etc., y cuyo resultado influía en las promociones y aumentos de sueldo.

Creo que esta evaluación a la que me refiero, y que, como jefe mío, me hizo Alfredo, batió todos los récords, ya que empezó poco después de las 8 de la mañana y terminó casi a las 8 de la noche, sin treguas y sin pausas. Y, aunque fue bueno, no correspondía con lo que Alfredo había expuesto acerca de mi desempeño, por lo cual no lo acepté.

No quiero entrar en muchos detalles, pero durante la evaluación Alfredo me dijo cosas por las que pude notar cuánto me apreciaba y que me consideraba el mejor del grupo, lo cual ameritaba un sobresaliente… pero él se veía forzado y obligado a darme una nota menor y, como explicación a mi rechazo de esa evaluación, me dio a entender claramente que debía salvaguardar su puesto de trabajo ya que él tenía una familia que mantener, cosa que pude entender bien.

Yo, que, como ya he dicho, no estuve de acuerdo con la nota que se me dio, no acepté la evaluación y, por tanto, no la firmé, y le dije que, como consideré que esa nota era un maltrato hacia mí, tendría yo que hacer un Open Door (un reclamo escrito y bien documentado contra la actuación de algún gerente), pero que no tenía otra alternativa que hacerlo contra él. Y su respuesta, sorprendente por lo muy explícita y clara, fue: “Yo, en tu lugar, haría lo mismo”.

Para no alargar mucho este relato, seguí todo el proceso y, al cabo de un tiempo, el fallo a mi Open Door fue que yo tenía la razón, y, en consecuencia, se me dio el sobresaliente que me correspondía, e inclusive también el aumento de sueldo con efecto retroactivo.

Cuando me fue comunicado el resultado, ya Alfredo no era mi gerente, pero igualmente me acerqué a su despacho y le di la mano, diciéndole que, por mi parte, no había ningún rencor hacia su persona. Lo mismo me dijo él, demostrando así el aprecio que me tenía.

Como siempre suele suceder en todo juicio, siempre hay filtraciones, y algo que se filtró de este Open Door fue que, cuando le preguntaron a Alfredo sobre el por qué de lo sucedido, me dijeron que en la investigación del Open Door él había asumido mi defensa y había declarado que yo tenía razón, pero que él había sido obligado a actuar en la forma en que lo hizo, a pesar de estar en desacuerdo.

Este detalle pone de manifiesto, y me demuestra todavía más, la calidad humana que Alfredo Carvallo tenía.

Q.E.P.D.

Leonardo Masina. 24/08/2016

~~~

22 Respuestas a “[*IBM †}– Alfredo Carvallo Ferrer, y Beatriz Coronel de Carvallo

  1. María Elena Veronese

    ¡Qué tristeza! Mi sentido pésame a los familiares de los esposos Carvallo Coronel. Que en paz descansen. ¡Amén!

    Recuerdo con mucho cariño al Sr. Carvallo.

  2. Marisela León Decán

    Realmente, una noticia lamentable y triste. Dios los tenga en la Gloria y que sus almas descansen en santa paz. A sus familiares, mis condolencias.

  3. Juan Carlos Hernández

    Alfredo José, todo lo que yo pueda decir de Alfredo, tu padre, va a quedar corto. Fue uno de mis primeros jefes, y persona de la cual aprendí mucho, tanto en lo profesional como en lo personal. Compartíamos algunos gustos, como por los carros –de los cuales admiraba yo sus Jaguares– y por la fotografía, aunque nunca pude tener una Leica y mucho menos la colección que de cámaras tenía tu padre.

    ES un entrañable amigo, y digo que ES porque recuerda que lo sigue siendo en otro plano, donde los dolores y enfermedades no existen. Me uno al dolor de ustedes por la pérdida terrenal. ¡Que el Señor los tenga en su gloria a los dos! QEPD.

  4. Antonio Llaguna

    Carlos, ¡qué pena! La última vez que vi a Alfredo fue hace como un año en el Metro, y me comentó que lo único bueno que ahora tenía era que no pagaba en ese medio de transnporte.
    Era fanático de las cámaras fotográficas y excelente técnico en ellas. En IBM estuvo entre los mejores, a la altura de Hugo Smitter, Ramón López y Antonio Parravano.

    ¡Qué tristeza, Carlos!

  5. Alberto Lema

    Mi sentido pésame a su hijo y demás familia.

    Conocí a Alfredo poco, ya que estábamos en áreas diferentes, sin embargo los contactos que tuve con él, por motivos de trabajo, me dejaron una impresión imborrable de su profesionalismo y humanidad; tanto así que observé varias veces cómo sus subordinados lo trataban con una especial admiración y también el cariño que se da a un maestro. El motivo era el trato que de él recibían como gerente, al darles las guías y apoyo en situaciones a veces complejas por lo delicado del cliente o el problema tratado.

    Eso sí, su seria y recia personalidad eran una marca de IBM única. Que descanse ya en paz junto a su amada esposa.

  6. Alfredo José, tuve la oportunidad de trabajar con tu papá y compartir muchos momentos en su casa, cuando ustedes estaban aún pequeños. La última vez que lo vi fue hace unos años cuando fuimos juntos a Casa Hellmund donde tenían toda una colección de cámaras Leica, y él, Alfredo, las revisó y catalogó.

    Alfredo fue todo un ejemplo de honestidad y sabiduría. Paz a los restos, de Alfredo y de Beatriz, y que sus ejemplos sean la brújula los guíe a ustedes.

  7. José Noguera

    Don Alfredo fue una persona reconocida por todo el Departamento Técnico como uno de los especialistas de mayor nivel de experiencia y calidad personal, comparable con Hugo Smitter por el lado del negocio.

    Entiendo que trabajó en IBM por 40 años, y que entonces decidió aceptar la jubilación en IBM, después de tantos años de servicio, porque consideró que 40 era un número redondo, bonito.

    Como profesional fue experto en muchas máquinas (mainframes, de los de aquella época, S/36, 1403, etc.) y cuando le llegó el momento de ser Gerente de Servicio se fue por el lado de sistemas, área de la que llegó a ser el director, por muchos años, de las funciones de planificación de servicios, entrenamiento a los técnicos, planificación para nuevos productos, todo el tema de estadísticas de servicio, y los temas de soporte de software a los productos de hardware (SSR Software Service Representative).

    Es decir, que en esa organización existían dos grupos: uno liderado por Don Alfredo, con todos los temas de planificación, calidad, soporte a software, soporte a instalaciones; y otro que se especializaba en Mantenimiento Preventivo y Correctivo, que por mucho tiempo lideró Zambrano.

  8. Oscar del Barco

    Hola, Carlos.

    ¡Cuánto siento el fallecimiento de Alfredo y de Beatriz (QEPD ambos)!

    Él era tremendo técnico, y a Beatriz la conocí mi primer día de trabajo en IBM, pues ella y Conchita de Villalta eran las despachadoras del Departamento Técnico en el primer piso del Edf. Internacional en la Av. Urdaneta. Todas bellas personas y muy queridas.

    Bueno, algún día seremos nosotros.

    Un abrazo y felicitaciones por tu constante labor informativa.

  9. Laureano Padilla

    Alfredo José, recibe mis condolencias.

    Cuando ingresé a IBM estábamos todos en el edificio de la esquina Urapal, y también la planta de tarjetas. Así que allí tuve la oportunidad de conocer a tu padre que era miembro del grupo que tenía la fama de que no había problema que no pudieran resolver. Él estaba siempre dispuesto a enseñar y a dar lo mejor de sí en cualquier situación.

    Definitivamente, fue un gran hombre. Paz a sus restos y a los de la Sra. Beatriz.

  10. Lorenzo Centeno

    Realmente, no tengo palabras para describir lo que siento, ya que Alfredo fue mi gran ejemplo y guía desde que entré a formar parte de esa gran familia que era IBM. Él era mi héroe secreto, y siempre tuvimos un trato de respeto profesional mezclado con una afinidad imborrable.

    Alfredo José, si quieres saber sobre el desempeño de tu papá en IBM, sólo te digo que debes sentirte como el ser más orgulloso de este mundo, ya que tu papá sólo pensaba en hacer todo lo mejor posible, y siempre con buen humor, y con amor sobre todas las cosas. Por favor, recibe mis más sinceras condolencias por tan dolorosas e irremediables perdidas.

    Cuenta conmigo para lo que desees.

  11. De Alfredo sólo tengo gratos recuerdos.

    El texto completo está el final del post bajo el título “In Memoriam”.

  12. Carlos, triste la noticia de los amigos venezolanos, pero, por otro lado, me da gusto tener noticias tuyas.

    Una abrazo,
    Cesar Pozo

  13. Gracias, César. También me alegra saber de ti después de tanto tiempo. Espero que tú y los tuyos estén todos muy bien.

  14. Víctor Guárate

    Alfredo José, nuestras sentidas palabras de condolencia por la pérdida de tus padres.

    El texto completo está el final del post bajo el título “In Memoriam”.

  15. Leonardo Masina

    En la noche del 22/08/2016 recibí en España, y procedente de Venezuela, una llamada de ésas que uno nunca quisiera recibir.

    El texto completo está el final del post bajo el título “In Memoriam”.

  16. Freddy Winckelmann

    Tuve la oportunidad de trabajar directamente con Alfredo cuando fui Gerente Nacional de Servicio Técnico. Los adjetivos/pensamientos que me vienen a la mente son: profesionalismo, dedicación, responsabilidad, humildad, y deseos de ayudar al prójimo. En resumen, características que demuestran los valores humanos y profesionales que Alfredo poseía.

    Espero que ambos, él y su esposa, reposen en paz y nos transmitan algo de su ejemplo.

  17. Carlos Arocha

    Mis condolencias a la familia de la Sra. Beatriz y del Sr. Alfredo; que Dios les provea la luz perpetua. No los conocí personalmente, pero, por las interesantes y enriquecedores anécdotas escritas por Carlos, siento como si los conociera. Puedo observar, por lo que otros han escrito, el carácter y genialidad de una pareja que Dios unió y que partieron juntos a Él con poca distancia en el tiempo.

    Que en paz descansen.

  18. Edmundo Ausmanas

    Alfredo fue una gran persona; fue un ejemplo para mí, y nunca olvidaré su honestidad. Viviré con el recuerdo de Alfredo como parte de la vida que con él compartí con IBM.

    Mi más sentido pésame para su familia.

  19. Mi más sentido pésame a la familia de Alfredo y Beatriz.
    Al Sr. Carvallo le teníamos todos un gran respeto. Recuerdo su carácter amable y reservado, pero siempre de buen humor.

  20. Vicencio Díaz

    Gracias, Carlos, y mis saludos afectuosos.

    En la anécdota que sobre Alfredo cuentas, tu ocasional sorpresa al momento de conocerle con motivo de los relojes te da una idea de cuál era su actitud habitual ante cualquier problema. La solución a las dificultades no está en rompernos la cabeza contra ellas, sino en usarlas para encontrar la gran posibilidad de alternativas y escoger la mejor.
    Mis respetos cordiales y saludos a tu esposa.

  21. José R. Herrera H.

    Me sumo a esta lista de personas y compañeros exIBMistas, para expresar mi sentido pésame a los parientes y allegados de la familia Carvallo Coronel. Dios los haya perdonado y los tenga descansando en paz. En nuestra época de trabajo capté el respeto por su personalidad y la admiración por su mejor responsabilidad en el desempeño de sus funciones.

  22. Alfredo Villaseñor Nuño

    Ayer me enteré de la noticia del fallecimiento, tanto de Beatriz como de Alfredo, razón por la cual me permito hacer un comentario.

    Les conocimos, mi esposa Gloria y un servidor, en el año 1966 cuando en IBM en San José (California) tomamos un curso dentro de la IBM-360/20. Estaba con ellos su hija Mariela, y con nosotros nuestra primera hija, Gloria Estela. Mis recuerdos son como los que ya han mencionado varias personas que conocieron a Alfredo y Beatriz.

    Solamente quiero agregar que, inspirados por ellos, tenemos una hija con el nombre de Mariela, y un hijo con el nombre de Alfredo José. Además, otra hija que se llama Victoria Eugenia.

    Porque el destino es así, ese mismo año 1966 me tocó dar a Venezuela una asistencia técnica durante las vacaciones de Alfredo.
    En 1971, año en que nació nuestro hijo, Alfredo José, tanto Beatriz como Alfredo nos acompañaron, en la ciudad de México, para ese hecho.

    Por admiración, reconocimiento, imitación o algo parecido al respeto, yo coleccioné y reparé cámaras fotográficas Canon, Pentax, Yashica, Algunas Kodak, pero nunca llegué a las Leica. Mis respetos.

    Con el corazón, y con un gran pesar, quiero presentar mi más profundo sentimiento para Alfredo José, y me uno a su dolor.

    Solamente agrego que debes sentirte muy argulloso de tus padres.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *