[CT}– La batería del futuro

24NOV2016

Ángel Jiménez de Luis

No hay semana en la que una universidad o equipo de investigación no anuncie una revolucionaria batería.

Una basada en un nueva tecnología capaz de darnos, por fin, ese celular capaz de funcionar durante una semana, o ese coche capaz de recorrer cientos de kilómetros entre carga y carga.

Esta semana el anuncio llega desde la Universidad de Florida Central, en EE.UU. Han creado una batería capaz de soportar 30.000 ciclos de carga y descarga sin un degradado severo y que puede cargarse en pocos segundos.

Lo de los 30.000 ciclos no es tan revolucionario. Una batería moderna aguanta bastante bien en esos niveles. Puede que se degrade un poco con el tiempo, pero a los 30.000 ciclos, si es que llega a ese límite antes de que el dispositivo se abandone, todavía aguantará.

Más interesante es la carga casi instantánea. El truco, aquí, está en usar supercondensadores en lugar de celdas de energía convencionales. Es algo que se ha propuesto con anterioridad, sobre todo porque la capacidad de carga de un supercondensador es muy deseable, por ejemplo, en vehículos eléctricos.

En lugar que tener que esperar casi una hora para recargar el coche, se podría hacer en el tiempo que hoy se tarda en llenar un depósito de combustible.

Los supercondensadores, sin embargo, tienen una densidad de energía menor que las actuales baterías de iones de litio. Para la misma cantidad de carga ocupan más espacio. Lo que ha solucionado el equipo de la Universidad de Florida Central es precisamente esto. Han conseguido crear supercondensadores más delgados y eficaces.

Pero para un dispositivo electrónico pequeño, como un teléfono, presentan otros problemas como las limitaciones de los propios conectores y transformadores convencionales para proveer el amperaje y voltaje necesario. Cargar la batería de un celular en menos de un minuto puede parecer una buena idea sobre el papel, pero requiere un cable bastante grueso y un transformador considerablemente más grande de lo que estamos acostumbrados a ver.

Los supercondensadores, además, se cargan rápido, pero eso quiere decir que también se descargan rápido y, en caso de un fallo, eso puede ser muy peligroso.

Con las baterías hay que dejar de esperar milagros y tener algo de paciencia. No avanzan tan rápido como nos gustaría, pero tampoco tan lentamente como creemos. Simplemente lo hacen en direcciones inesperadas.

En los últimos años esto se ha traducido en velocidades de carga más rápidas. El próximo año, por ejemplo, Qualcomm lanzará Quick Charge 4, un nuevo estándar de carga dentro de su plataforma Snapdragon, utilizada con frecuencia en muchos terminales Android. Con ella los teléfonos serán capaces de cargar cinco horas de batería en sólo cinco minutos si usan un cargador compatible.

La palabra “compatible” es aquí la clave. Cada fabricante de plataformas celulares está implementando diferentes sistemas de carga rápida y, conforme aumenta la velocidad, más problemas pueden surgir si se usa el cable o transformador incorrecto.

El salto a conexiones USB tipo C ha agravado la situación porque esta conexión tiene su propio sistema de negociación de corriente para pedir al cargador, a la batería externa o al computador al que el teléfono está conectado, la cantidad de energía exacta que necesita.

En la última revisión del documento de compatibilidad que Android entrega a los fabricantes, Google hace referencia explícita a este tema. Pide a las empresas que se ciñan a la especificación de USB-C (USB-PD) si utilizan ese puerto en el teléfono.

Es una recomendación que posiblemente obligue a frenar los tiempos de carga en algunos modelos, así que es poco probable que las empresas que usan plataformas propietarias hagan caso. En un mercado tan competitivo, la velocidad de carga se está convirtiendo en uno de los argumentos para destacar frente a la competencia.

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