[CT}– ¿Un ratón sin miedo al gato? Le han desactivado estas neuronas

07/12/2016

Juan Scaliter

Los ratones son un modelo excelente para el estudio del cerebro.

Esto porque, incluso en la edad adulta, continúan produciendo neuronas en dos regiones, una de las cuales trata con el centro olfativo del cerebro.

Una nueva investigación de la Universidad Estatal de Carolina del Norte, liderada por Troy Ghashghaei, demuestra que las neuronas generadas en diferentes etapas de la vida de ratones, pueden afectar aspectos de su sentido olfativo y comportamiento.

El trabajo, publicado en Nature, podría tener implicaciones para nuestra comprensión de los procesos de desarrollo neurológico y de las lesiones cerebrales en los seres humanos.

El equipo de Ghashghaei examinó las neuronas olfativas que se generaban tanto en ratones recién nacidos, como en adultos jóvenes. El objetivo era saber si había una diferencia entre la función de las neuronas que se desarrollaron en las diferentes etapas de la vida.

“Una forma de estudiar la función de diferentes poblaciones de neuronas —explica Ghashghaei en un comunicado—, es desactivarlas durante diferentes paradigmas conductuales”. Para “pulsar este interruptor”, los investigadores introdujeron un gen en las células madre olfativas de los roedores que codificaba una proteína. Ésta respondía a un fármaco específico “apagando” las neuronas una vez que alcanzaban la madurez. De este modo, los científicos consiguen desactivar las neuronas en diferentes etapas del desarrollo.

En los ratones jóvenes, la desactivación afectó su capacidad de reconocer y desarrollar recuerdos para nuevos olores, pero, si se trataba de un olor que indicaba peligro, como el de un zorro o un gato, desactivar las neuronas adultas no tenía ningún efecto.

Desconcertado por este hallazgo, Ghashghaei se preguntó qué ocurriría si se desactivaban las neuronas olfativas apenas nacían los ratones.  Y lo que descubrieron al hacerlo fue que la respuesta a los olores que provocan aversión o señalan peligro, se interrumpía: los ratones no le temían a los zorros ni a los gatos.

“Las siguientes pregunta —concluye Ghashghaei— es explorar cómo las distintas neuronas, generadas en diferentes etapas, trabajan juntas en comportamientos complejos, y qué influencia pueden tener en enfermedades del desarrollo neurológico o en condiciones como el autismo”.

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