[MS}– Las células del cáncer de mama desarrollan metástasis incluso antes de que se forme el tumor

14/12/2016

R. I. (Uno de los varios firmantes fantasma —¿o todos son el mismo?— de ABC.es)

Ocurre con las que presentan determinadas alteraciones moleculares.

Pues pueden propagarse a otros órganos, permanecer en silencio durante largos periodos de tiempo y luego despertar para desarrollar la metástasis agresiva y mortal.

Dos nuevos estudios publicados en la revista «Nature» muestran que las células del cáncer de mama albergan mutaciones que les permiten migrar incluso antes de que se desarrolle el tumor primario, e invadir otros órganos, en los que pueden permanecer en un estado de latencia durante largos periodos de tiempo para, finalmente, despertar y proliferar para dar lugar a un tumor muy agresivo y, en muchos casos, mortal.

Los hallazgos pueden ayudar al desarrollo de nuevas terapias potenciales para prevenir las metástasis.

Las enfermedades oncológicas, o sea, el conjunto de los distintos tipos de cáncer, constituyen la primera causa de muerte en España. Una elevada mortalidad que se explica no tanto por la aparición de un tumor, sino por la capacidad que tienen las células cancerígenas de migrar e invadir otros órganos, generando la consabida ‘metástasis’.

De hecho, las metástasis son responsables de cerca de un 90% de todos los decesos por cáncer. De manera sorprendente, un porcentaje no desdeñable de pacientes con cáncer de mama desarrollan metástasis —por ejemplo, en el pulmón— sin llegar a presentar el esperable tumor primario u ‘original’, o sea, en la mama.

Ahora, este estudio parece aportar la respuesta.

Como explica Julio A. Aguirre-Ghiso, de la Facultad de Medicina Icahn del Mount Sinai en Nueva York (EE.UU.) y director de la primera de las investigaciones, «nuestro trabajo ofrece una visión de los mecanismos de la propagación temprana del cáncer y puede arrojar luz sobre un fenómeno a día de hoy inexplicado, esto es, por qué hasta un 5% de todas las pacientes tienen metástasis, pero no un tumor primario, y, lo que es más importante, por qué es tan difícil tratar el cáncer que se ha expandido a otros órganos».

Durmientes pero letales

El primero de los dos estudios, llevado a cabo con ratones con cáncer de mama temprano, muestra que las células tumorales son capaces de migrar a otros órganos y permanecer en un estado de senescencia. En consecuencia, y dado que permanecen ‘dormidas’, son ‘ignoradas’ tanto por la quimioterapia como por la inmunoterapia.

Por esto, los tratamientos anticancerígenos pueden llegar a eliminar el tumor primario una vez ha aparecido, pero no tienen ningún efecto sobre estas células durmientes, que finalmente acaban despertando y proliferando para formar los temidos, y en muchas ocasiones letales, tumores metastásicos.

El estudio también identifica que el mecanismo que induce a las células cancerígenas a migrar es el mismo por el que los conductos de la leche —o conductos galactóforos— se ramifican de forma natural dentro de la mama: la inactivación del supresor de tumores p38 y la activación del oncogén HER2, lo que a su vez activa una vía de señalización denominada transición epitelio-mesénquima por el cual las células migran a través de la glándula mamaria para ‘horadar’ y formar las ramificaciones de los conductos galactóforos.

La expansión de las células cancerígenas no es un proceso natural. En el mecanismo para la ramificación se alternan la activación e inactivación de p38, de HER2 y, por tanto, de la vía de señalización. Y, según muestra el segundo de los estudios —llevado a cabo igualmente con ratones y dirigido por investigadores de la Universidad de Ratisbona (Alemania)—, la expansión a otros órganos de las células tumorales requiere de una sobreactivación del oncogén HER2, una inactivación permanente de p38 y, en definitiva, una activación persistente de la transición epitelio-mesénquima, lo que da lugar a que estas células acaben superando los límites de las glándulas mamarias y alcancen el torrente sanguíneo.

Como refiere Julio Aguirre-Ghiso, igualmente coautor en la segunda de las investigaciones, «el 2-3% de las mujeres que han recibido tratamiento para un carcinoma ductal in situ (DCIS) fallecen por una metástasis sin haber desarrollado un tumor primario. La mejor explicación para este fenómeno es que las metástasis tempranas tienen lugar antes de que se desarrolle el DCIS. De hecho, en este segundo trabajo hemos observado que hasta un 80% de las metástasis se originan por la expansión temprana de las células cancerígenas y no por una diseminación desde un tumor primario».

Partir de cero

Según los autores, el que estas células ‘viajeras’ no esperen a colaborar para formar el tumor primario, sino que, por el contrario, se lanzan a la conquista de otros órganos, podría ser porque su objetivo sea el formar una ‘cabeza de puente’ para las células cancerígenas que vayan llegando a continuación, con las que colaborarán para originar el tumor metastásico.

O también puede ser que lo hagan simplemente porque sí, porque las mutaciones les induzcan a migrar a otros órganos sin atender a los posibles requerimientos del tumor primario. La verdad es que aún no se sabe, pero, en opinión de los autores, el mecanismo biológico identificado en estos estudios permitirá avanzar en el conocimiento para prevenir, o en su defecto tratar, las metástasis de una forma más efectiva.

Como concluye Julio Aguirre-Ghiso, «desde un punto de vista biológico, este nuevo modelo de metástasis tempranas cuestiona todo lo que creíamos saber acerca de la expansión y metástasis del cáncer. Parece que vamos a tener que reajustar nuestras ideas acerca del concepto de la metástasis. Y de la misma manera, esperamos que nuestros hallazgos cambien la forma en la que pensamos cómo debemos tratar estas metástasis».

Fuente

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *