[Cur}– Lunar Quattro probará que el hombre estuvo en la Luna

17/12/2016

Rosalía Sánchez

El proyecto parte de un reto, una carrera científica propuesta por Google.

Se trata de enviar un rover, un robot rodante teledirigido, a la Luna, conseguir que recorra un mínimo de medio kilómetro de superficie lunar, tomar fotos y vídeo en alta definición, y enviar el material de vuelta a la Tierra.

El primero que logre cumplir ese objetivo antes de diciembre de 2017 ganará los 20 millones de dólares del premio Lunar XPrize. Y un grupo de científicos alemanes, apoyados por la ingeniería de Audi, se ha apuntado a la carrera. Pretenden situar su robot en el cráter denominado Littrow, en un punto lo más cercano posible al lugar donde aterrizó la misión Apolo 17 y, ya que están allí, hacerse con material gráfico que demuestre, de una vez por todas, que el hombre sí estuvo en la Luna.

Tendrán que darse prisa y llegar antes que otros dos equipos científicos que ya han contratado incluso el lanzamiento, la compañía californiana Moon Express y una organización sin ánimo de lucro israelí llamada SpaceIL. El robot ya está listo y los preparativos avanzan a toda velocidad.

El robot alemán se llama Lunar Quattro y es de aluminio. Ha tenido que perder 8 kilos desde su diseño original, y el peso es de 35 kilos, incluyendo las tres cámaras 3D. Está dotado de cuatro ruedas que se mueven libremente en 360 grados y un sistema de placas solares que puede orientarse para captar la máxima cantidad de luz solar. Audi ha aportado su experiencia en tracción «quattro», así como sus conocimientos en construcción ligera y tecnología de propulsión e-tron. Finalmente, ha cedido este diseño a un equipo científico llamado «Part Time Scientists» que es el equipo que compite.

Si todo sale bien, Lunar Quattro aterrizará a 3 kilómetros de su antepasado Apolo y sólo podrá inspeccionar la zona a 200 metros de distancia, porque la NASA exige preservarla para la posteridad. Sus creadores aseguran que aun a esa distancia será capaz de escanear el vehículo del Apolo 17 y evaluar su estado. Eso nos permitiría saber, por ejemplo, qué tipo de daños han podido causarle la radiación durante las últimas cuatro décadas o qué efecto han tenido en los materiales las temperaturas, los micrometeoritos…

Michael Schöffmann, el coordinador de desarrollo del proyecto, ha declarado que «la colaboración con el equipo de científicos ha sido muy enriquecedora, estamos rompiendo barreras tecnológicas y podremos aprender todavía mucho más».

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