[MS}– A partir de células de la piel, desarrollan células productoras de testosterona

22/12/2016

M. López (Uno de los varios firmantes fantasma —¿o todos son el mismo?— de ABC.es)

La testosterona es una hormona que desempeña un papel vital, tanto en el desarrollo como en el bienestar de los varones.

Tal es así que, con la bajada de los niveles de la hormona que se produce con el paso de los años, la movilidad y energía de los varones, así como su función sexual, se ven progresivamente disminuidas. De hecho, se estima que hasta un 30% de los varones mayores padecen hipogonadismo masculino, es decir, un déficit de testosterona.

Sin embargo, los remedios actuales no resultan demasiado eficaces ni, sobre todo, demasiado seguros, dado que se en muchos casos se acompañan de unos efectos secundarios muy notables. La solución podría ser desarrollar una terapia en la que las células madre se diferencien en células productoras de testosterona —las denominadas células de Leydig—, y, ahora, investigadores de la Universidad Jinan en Cantón (China) parecen haber hallado la manera de hacerlo.

Como explica Yadong Huang, coautor de esta investigación publicada en la revista «Stem Cell Reports», «nuestro trabajo es el primero en mostrar un método para la generación de células de Leydig a través de la reprogramación directa celular. Esta fuente alternativa de células de Leydig tendrá una gran importancia para la investigación básica y se presenta como una potencial aplicación clínica muy atractiva en el campo de la medicina regenerativa».

Reprogramación directa

La causa más común de hipogonadismo masculino es el defecto en la producción de testosterona por las células de Leydig en los testículos. Y si bien las terapias de reemplazo de la testosterona pueden aliviar parcialmente la sintomatología resultante del fracaso en la funcionalidad de estas células de Leydig —entre otros síntomas, las alteraciones en el estado de ánimo, la disminución de la masa ósea, la reducción de la masa y fuerza muscular o la disfunción sexual—, también pueden incrementar el riesgo de complicaciones cardiovasculares y prostáticas.

Por ello, y con objeto de encontrar una alternativa eficaz a los actuales tratamientos, los autores analizaron 11 factores de transcripción implicados en la capacidad de las células de Leydig para producir testosterona. Así, y una vez identificados los tres factores más importantes —concretamente, de Dmrt1, Gata4 y Nr5a1—, utilizaron vectores virales para potenciar su expresión en células de la piel de ratones. El resultado: las células cutáneas se reprogramaron en células de Leydig completamente funcionales ,con una actividad genética normal y capaces de producir testosterona.

Finalmente, ratones y ratas con hipogonadismo, los autores trasplantaron las células de Leydig de ‘nueva generación’, y las nuevas células no sólo sobrevivieron perfectamente en el receptor, sino que produjeron testosterona hasta que los animales alcanzaron unos niveles hormonales normales.

Debe tenerse en cuenta que el procedimiento no requiere la reprogramación de las células de la piel a unas células madre que, posteriormente, se diferenciarían en células productoras de testosterona. Y es, que en este caso, la reprogramación se lleva a cabo de una forma directa y sin ‘intermediarios’, lo que resulta mucho más veloz y, sobre todo, barato.

Como indica Yadong Huang, «la conversión directa de células de la piel adultas en células de Leydig podría ser una estrategia de medicina regenerativa rápida y segura».

Mucho por hacer

En definitiva, la reprogramación celular parece ser un método eficaz y muy prometedor para el tratamiento del hipogonadismo. Sin embargo, aún queda mucho por hacer.

Como dicen los propios autores, «se necesitan más investigaciones para mejorar la eficiencia de nuestro método y, así generar una población pura de células que imiten estrechamente a las células de Leydig», pues todavía debe profundizarse en el conocimiento de los mecanismos subyacentes de la conversión de células cutáneas en células productoras de testosterona. Y, asimismo, y con objeto de optimizar la seguridad del procedimiento, debe promoverse la conversión celular mediante el uso de fármacos o de cualquier otra alternativa que evite el uso de vectores virales.

Sea como fuere, concluye Zhijian Su, coautor de la investigación, «esperamos que, en último término, nuestro trabajo abra el camino para el desarrollo de ensayos clínicos en los que se evalúe este nuevo enfoque de la medicina regenerativa para el tratamiento de la deficiencia androgénica en varones».

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