[*Opino}– La Navidad y el aumento de la mortalidad

23-12-2016

Carlos M. Padrón

Según tengo entendido, además de las muertes por problemas cardiovasculares —mencionadas en el artículo que copio abajo—, en Navidad aumentan también las muertes por suicidio.

De las varias explicaciones que se han dado a este fenómeno, la que me convence es la de la depresión que causan factores como éstos:

  1. Socioculturales, como la forma en que alguien vivió la Navidad en el lugar donde se crió, y la forma en que se ahora se vive en ese lugar o en otro al que ese alguien haya emigrado.
  2. La soledad, o sea, el no contar con familia en unas celebraciones que, se entiende, son básicamente familiares, o tener aún activo el duelo por la ausencia o muerte o algún ser querido.
  3. El no contar con recursos económicos para hacer esas celebraciones en la forma que se considera adecuada en el medio social en ese alguien vive.

En mi caso, lo que más pesa son los factores 1 y 2, siendo el 1 el más importante porque la forma en que en Venezuela se celebra la Navidad es totalmente diferente a la forma en que se celebraba en Canarias durante los 22 años que allá viví, y, por tal motivo, desde que noté esa diferencia he dicho que, si yo pudiera, entraría en cura de sueño desde el 15 de diciembre hasta el 10 de enero del año próximo.

Así que no, nada de frió invernal sino un efecto emocional.

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23/12/2016

M. López (Uno de los varios firmantes fantasma —¿o todos son el mismo?— de ABC.es)

Las Navidades, ¿tiempo de mayor mortalidad cardiovascular?

En la noche de mañana, sábado 24 de diciembre, familias de todo el mundo se reunirán en torno a la mesa para celebrar la Nochebuena.

Un acto que dará el pistoletazo de salida, si bien oficiosa y familiarmente —pero, desde luego, no comercialmente—, a las Navidades, una época de festejos para disfrutar con los seres queridos.

Pero, cuidado. Las Fiestas Navideñas —esto es, el período comprendido entre el 24 de diciembre y el 07 de enero— son también una época en la que se registra en todo el planeta un aumento de las muertes cardiovasculares. Y, como muestra un estudio llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Melbourne (Australia), este aumento de los decesos por enfermedades cardiovasculares, contrariamente a como se podría suponer, no tiene nada que ver con la llegada del invierno.

Como explica Josh Knight, director de esta investigación publicada en la revista «Journal of the American Heart Association», «la existencia de un pico de muertes por causas naturales durante el día de Navidad y el Día de Año Nuevo ya se había establecido previamente en Estados Unidos. Sin embargo, las fiestas navideñas —del 25 de diciembre al 07 de enero— en Estados Unidos coinciden con la época más fría del año, cuando las tasas de mortalidad ya son estacionalmente elevadas debido a la gripe y a las bajas temperaturas».

No es por el frío

Las enfermedades cardiovasculares, responsables cada año del deceso de más de 17,5 millones de personas, se corresponden con la primera causa de mortalidad global. Y la tasa de fallecimientos por causa cardiovascular, tal y como ocurre con el resto de patologías, es superior en el invierno dada la mayor dureza de las condiciones climatológicas.

Pero la bajada de temperaturas típica de las fiestas navideñas no puede explicar el posible aumento de decesos en estas fechas. Y es que el nuevo estudio neozelandés, país que se encuentra en el hemisferio Sur y en el que, por tanto, las Navidades coinciden con el inicio del verano, constata que se trata de un fenómeno global.

Para llevar a cabo el estudio, los autores analizaron las causas y momento de los fallecimientos ocurridos en Nueva Zelanda entre los años 1988 y 2013, periodo en el que se registraron un total de 738.409 decesos; 197.109 de los mismos por causa coronaria.

Los resultados mostraron un aumento de un 4,2% de las muertes asociadas a las enfermedades del corazón ocurridas fuera del hospital durante las fiestas navideñas. De hecho, la edad promedio de los pacientes en el momento del fallecimiento, de 77,1 años durante el resto del año, se estableció en 76,2 años en el periodo del 25 de diciembre al 07 de enero.

Los autores barajan varias hipótesis, como mayor estrés emocional típico de estas fechas, cambios en la dieta y en los patrones de consumo de alcohol, o reducción de personal en los centros hospitalarios. Sin embargo, no dejan de ser meras conjeturas, por lo que como indican los investigadores, «deben realizarse más estudios para explicar el por qué para este pico de mortalidad».

Decesos ‘programados’

Sea como fuere, y en espera de evidencias científicas que muestren la razón para este fenómeno, los autores se decantan principalmente por dos posibles motivos, siendo el primero, que los pacientes con una enfermedad cardiovascular se muestran remisos a acudir al médico durante las fiestas, quizás porque se encuentren en un entorno ajeno.

Como refiere Josh Knight, «las vacaciones navideñas constituyen un periodo en el que se realizan muchos viajes en nuestro país, con mucha población alejada de sus principales centros médicos. Una situación que contribuye a un retraso en la búsqueda de tratamiento, ya sea por la falta de familiaridad con los centros médicos más próximos o por el aislamiento geográfico que dificulta una atención médica apropiada en caso de una urgencia».

Por su parte, la segunda razón se explicaría porque algunos pacientes en fase terminal retrasan su muerte hasta la llegada de unas fechas que consideran importantes.

Como concluye el director de la investigación, «la capacidad de los individuos para modificar el día de su muerte en función de unas fechas significativas ha sido tanto confirmada como refutada por distintos estudios. Sin embargo, debe considerarse como una posible razón para este efecto vacacional».

Fuente

3 Respuestas a “[*Opino}– La Navidad y el aumento de la mortalidad

  1. Comparto tu deseo: sería maravilloso poder dar un salto hasta mediados de enero. Me asombra que cada año los amigos me pregunten cómo lo voy a celebrar, y luego qué hice. Tener que repetir todos los años ese “ritual” es una demostración de que no nos escuchamos.

  2. Gracias. Es reconfortante saber que hay alguien que en esto está de acuerdo conmigo. Otro que abogaba por tal cura de sueño era mi difunto hermano Raúl.

  3. Estela Hernández Rodríguez

    En verdad, la Navidad, cuando toda la familia está reunida, es bonita, si lo vemos desde nuestra niñez compartiendo con todos, pero, al pasar de los años, cuando ya no existen muchos de ellos, ya no es igual. Sobre todo nuestros padres, ya después los hijos tienen su camino, familia, y celebran tanto la Navidad como el fin de año a su manera. Podemos coincidir en algún momento en estas fiestas, pero no siempre es así, por lo que bien pudiéra decir también de querer poder dar ese salto en cuanto a las festividades.

    En mi persona acepto el momento como venga. El 24 hago una comida normal , si no hay una invitación para pasarlo en otro lugar. ¿Dónde disfruto la verdadera Navidad? En la iglesia, el 25 de diciembre en la misa, con los villancicos, Noche de Paz, el Gloria, que es una linda canción, ver los niños actuando, cantando en el coro. Eso lo disfruto, y para mi es sentir la Navidad desde el punto de vista espiritual. Luego, un almuerzo con todos los hermanos de fe, que son otra familia. No obstante, soy optimista y por eso les deseo a todos en Padronel ¡feliz Navidad!

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