[MS}– Más cerca de la ansiada vacuna terapéutica personalizada contra el cáncer

27/12/2016

M. López (Uno de los varios firmantes fantasma —¿o todos son el mismo?— de ABC.es)

El desarrollo de una vacuna capaz de curar el cáncer constituye uno de los principales anhelos, cuando no el mayor de los deseos, del imaginario popular.

El problema es que, en sí mismo, el cáncer no es una enfermedad, sino sólo el término que se utiliza para definir a un conjunto de procesos muy diversos caracterizados por un crecimiento de células malignas.

Por ejemplo, el proceso por el que se desarrolla una leucemia es muy diferente del que da lugar al cáncer de mama. De hecho, ni siquiera los distintos tipos de tumores de la mama se parecen demasiado entre sí. Pero parece que investigadores de la Universidad de Michigan en Ann Arbor (EE.UU.) podrían haber dado un paso muy significativo en el desarrolo de una vacuna.

El estudio, publicado en la revista «Nature Materials», muestra cómo la inoculación de una vacuna con nanopartículas —o más concretamente, con ‘nanodiscos’— cargadas de neoantígenos —antígenos presentes en la superficie de las células cancerígenas— con las mutaciones específicas del tumor ‘muestra’ o ‘enseña’ al sistema inmune quién es el enemigo.

En consecuencia, el sistema inmune desarrolla linfocitos T frente a estos neoantígenos específicos, o frente a las células cancerígenas, con lo que puede no sólo destruir el tumor, sino incluso prevenir su reaparición.

Como explica James Moon, coautor de la investigación, «básicamente, lo que estamos haciendo es educar al sistema inmunitario con estos nanodiscos para que las células inmunes puedan atacar a las células cancerígenas de forma personalizada. La idea es que los nanodiscos de la vacuna activen al sistema inmune para combatir el tumor ya existente de una manera personalizada».

Destruir e inmunizar

En el estudio, los autores utilizaron la tecnología de los nanodiscos en ratones de cáncer colorrectal y de melanoma. Y lo que observaron es que, gracias a la administración de la vacuna, hasta un 27% de los linfocitos circulantes en la sangre de los animales se unieron a la lucha para hacer frente al tumor.

Combinados con un tipo de fármacos ya existentes para amplificar la respuesta la de los linfocitos T antitumorales —los denominados ‘inhibidores de puntos de control inmunológicos’—, los nanodiscos fueron capaces de destruir en solo 10 días los tumores que presentaban la mayoría de los animales.

Finalmente, y una vez transcurridos 70 días, los investigadores cogieron los animales curados con la vacuna y les inyectaron células tumorales para provocar la reaparición del cáncer. Sin embargo, los nuevos tumores fueron rechazados por el sistema inmune y no llegaron a crecer.

Como destaca Rui Kuai, director de la investigación, «este resultado sugiere que el sistema inmunológico ‘recuerda’ a las células tumorales para una inmunidad a largo plazo».

Mensajería antitumoral

El diámetro de los nanodiscos es únicamente 10 nanómetros. A modo de ejemplo, un cabello humano tiene una sección entre los 80.000 y los 100.000 nanómetros.

Como destaca Anna Schwendeman, coautora de la investigación, «se trata de una poderosa tecnología que transporta los componentes de la vacuna a las células correctas en los tejidos correctos. Y un mejor transporte se traduce en una mejor respuesta de los linfocitos T y en una mayor eficacia».

Par que esta tecnología esté disponible para su uso en seres humanos habrá que esperar. De hecho, y según han informado los autores, el próximo paso será evaluar la eficacia del procedimiento en un modelo animal más numeroso.

Sea como fuere, concluye James Moon, «el Santo Grial en la inmunoterapia frente al cáncer es erradicar los tumores y prevenir las futuras recurrencias sin toxicidad sistémica, y nuestros estudios con ratones han mostrado unos resultados muy prometedores».

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