[Cur}– El secreto sexual que esconde ‘El oso y el madroño’ de Madrid

10/01/2017

El próximo 19 de enero, la célebre estatua del Oso y el Madroño, ubicada en la Puerta del Sol, cumplirá 50 años.

Una fecha muy especial que, no obstante, contrasta con la popular creencia que tienen los madrileños de pensar que es uno de los símbolos más antiguos de la ciudad.

Como bien explica la periodista Sara Medialdea , «el oso y Madrid inician su entente hace muchos cientos de años. Ya en época de Alfonso VIII, se recoge que los madrileños llevaban en su bandera un oso u osa —l sexo es importante— y siete estrellas». Además, también recalca que «el oso y el madroño ya aparecen en el escudo de la Villa hasta 1859, junto con una dragona».

Sin embargo, no fue hasta 1967 cuando se inauguró el monumento, obra del escultor Antonio Navarro Santafé. «Un año antes, el departamento de cultura del Ayuntamiento solicitó al alcalde que se realizara una estatua con el oso y el madroño para instalarla en algún lugar emblemático», describe Medialdea, al tiempo que desgrana sus diferentes emplazamientos. «Fue colocado primero en la calle de Alcalá, cerca de San Jerónimo, aunque luego se llevó al arranque en la calle del Carmen. Más tarde, volvió a moverse, al entorno de Puerta del Sol con Alcalá».

Inauguración de la estatua en su primer emplazamiento de la Puerta del Sol- T. N. Domínguez

No obstante, aún registraría un pequeño cambio de ubicación más. En octubre de 2009, la figura de bronce fue situada en su actual espacio tras la remodelación que siguió a la construcción de la estación de Cercanías en el subsuelo de la plaza.

«Cambio de sexo»

Si unas líneas más arriba se incidía en la importancia del sexo, es por el hecho de que la figura heráldica que representa el escudo de la urbe puede ser en realidad una osa. Así se desprende de diversos documentos antiguos que, sin embargo, no plasman cuándo y por qué razón el mamífero pasó a pertenecer al género masculino.

Hace ocho años, el Consejo de las Mujeres del Municipio de Madrid, órgano de participación de las Asociaciones de Mujeres de ámbito local en el Ayuntamiento, y a la vez de representación de estas asociaciones en el Consistorio, llevó a cabo una campaña para demostrar que el animal es hembra y no macho.

Las promotoras de la iniciativa bucearon en los libros de historia y heráldica para afirmar que «en 1222 la Clerecía (el brazo eclesiástico) y el Concejo (el brazo militar y civil) cambiaron la ‘osa paciente’ en un caso y la ‘osa rampante’ en otro, por un oso».

En este sentido, la leyenda sobre la osa fue alimentada por varios historiadores de la Villa y Corte que relacionan el simbolismo de las siete estrellas alrededor del lomo del animal con la constelación de la Osa Mayor.

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