[CT}– La Ciencia que viene en 2017

12 enero 2017

Javier Yanes

Estrenamos un calendario con 365 hojas en blanco para llenar de Ciencia.

Cada año los avances más revolucionarios y las historias científicas más sorprendentes nos llegan sin previo aviso, pero también ya hay marcadas algunas citas destacadas en las páginas del año que comienza. Estas son algunas de las noticias que nos traerá el mundo de la Ciencia en 2017.

La primera foto de un agujero negro

Un agujero negro es casi por definición algo que no podemos ver, dado que de él no escapa luz que pueda llegar a nuestros ojos o instrumentos científicos. Y sin embargo, cuando los físicos representan un agujero negro, nos muestran paradójicamente una masa enormemente luminosa; es la luz del material atraído hacia esa negrura inmensamente densa, pero muy pequeña. Si pudiéramos acercarnos al agujero negro, contemplaríamos esa frontera llamada horizonte de sucesos, más allá de la cual no hay escapatoria, y podríamos observar el gas caliente girando mientras cae hacia esa trampa cósmica.

Simulación de la imagen que podría obtenerse de un agujero negro. Crédito: Event Horizon Telescope

Tal vez en 2017 dejemos de imaginarlo para verlo con nuestros propios ojos. Éste es el propósito del Event Horizon Telescope, no un telescopio como tal, sino una red de radiotelescopios dispersos por el Planeta que en la práctica equivalen a un sólo observatorio con el diámetro de la Tierra. Con este brillante planteamiento, los responsables del proyecto esperan obtener la primera imagen del horizonte de sucesos de Sagitario A*, el agujero negro supermasivo situado en el centro de nuestra galaxia.

Noticias del Sistema Solar

También en el espacio, pero en el entorno más cercano de nuestro Sistema Solar, nos esperan primicias apasionantes. La sonda Juno de la NASA —el artefacto propulsado por energía solar más lejano jamás enviado por el ser humano, y el segundo que ha entrado en la órbita de Júpiter después de Galileo en 1995— está construyendo un mapa en 3D del interior del gigante gaseoso. Tal vez la información proporcionada por Juno pueda responder por fin a una de las grandes preguntas sobre Júpiter, si esconde un núcleo sólido en su interior.

Mientras Juno prosigue con su tarea en Júpiter, en su planeta vecino otro aparato pondrá fin a una misión de casi 20 años. El 15 de septiembre, la sonda Cassini de la NASA se precipitará hacia Saturno para acabar aplastada por la presión. Pero, antes de esto, los ingenieros de la agencia estadounidense han aprovechado sus últimos meses para encomendar a Cassini una misión arriesgada: insertarse en la brecha de 2.400 kilómetros que separa a Saturno de sus anillos para describir allí 22 órbitas antes del gran final. Los datos recogidos por la sonda durante estas vueltas a baja altura nos acercarán a Saturno como nunca antes.

Gráfico que muestra los acercamientos de Cassini en sus dos fases orbitales finales alrededor de Saturno. Crédito: NASA/JPL-Caltech

Una de las misiones espaciales más esperadas de 2017 se lanzará en una fecha aún sin determinar desde la isla tropical de Hainan, en el mar de China Meridional. La Chang’e-5 se posará en la Luna para recolectar unos dos kilos de rocas y polvo, despegar de nuevo y traer el material de vuelta a la Tierra. China ya ha aterrizado anteriormente en la Luna, pero ésta será su primera misión de retorno de muestras. De hecho, será la primera sonda que traiga rocas lunares desde la soviética Luna 24 en 1976.

La era Trump

Pero quizá la mayor incógnita científica del nuevo año sea una que procede del mundo de la política. El arranque del mandato del presidente electo Donald Trump comenzará a confirmar o mitigar los temores de que EEUU comience a dar pasos atrás en sus compromisos climáticos, precisamente en un año que podría ofrecer una impresión engañosa sobre la evolución del clima: finalizado el fenómeno de El Niño, los expertos advierten de que 2017 podría traer un tiempo más fresco que el año precedente.

Los científicos climáticos no son los únicos que temen un frenazo a sus investigaciones con la entrada de Trump en el Despacho Oval; si el nuevo presidente cede a las presiones de algunos grupos religiosos, la investigación con células madre embrionarias humanas también podría sufrir un retroceso.

Mientras tanto, al otro lado del Atlántico nacerán los primeros bebés por donación mitocondrial legalmente sancionada. Esta técnica, que sustituye el ADN mitocondrial defectuoso de la madre por el de una donante sana, ya se ha empleado en otros países aprovechando vacíos legales. Reino Unido ha sido el primer país en autorizar legalmente lo que popularmente se conoce como “niños con tres padres”.

Genes contra el cáncer

La biomedicina traerá otros avances prometedores en el nuevo año. La herramienta de edición genómica CRISPR, saludada como la gran revolución de la ingeniería genética de comienzos del siglo XXI, deberá empezar a demostrar su potencial en su primer ensayo clínico en el mundo occidental. China ya se ha adelantado en este terreno, pero el ensayo contra el cáncer aprobado el pasado junio en EEUU servirá para valorar si CRISPR será capaz de reemplazar a otras herramientas genéticas actualmente en pruebas.

Otra arma médica largamente esperada ya es una realidad: la vacuna rVSV-EBOV contra el virus del Ébola cerró el año 2016 con un 100% de éxito. Si en 2017 se confirma su efectividad también en niños y personas vulnerables, como los infectados por VIH, la vacuna podría entrar en su proceso de aprobación, lo que ya sitúa en el horizonte el posible triunfo sobre una de las enfermedades más temidas de los últimos años.

Un caso diferente es el del virus del Zika, que aún infecta a miles y continuará provocando microcefalia y otras malformaciones en los fetos. En 2017 proseguirá el trabajo en el desarrollo de vacunas, pero la inmunización masiva todavía deberá esperar.

Travesuras del Sol

Por último, una de las imágenes científicas más virales del año sin duda la ofrecerá el eclipse solar total que el 21 de agosto recorrerá EEUU en una diagonal desde el norte de Oregón a Carolina del Sur. Los europeos no serán tan afortunados, pero los que habiten en la franja más occidental, al oeste de la línea que une Oslo con la costa mediterránea española, disfrutarán de un eclipse parcial.

En Islandia, Irlanda y norte de Gran Bretaña podrán contemplarlo de principio a fin. Pero en el resto podrán asistir a un fenómeno incluso más vistoso, ya que el eclipse coincidirá con el crepúsculo. Y si una puesta de sol siempre es un espectáculo hermoso, la puesta de un sol parcialmente mordido puede ser una visión única en la vida.

Fuente

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *