[Cur}– Todo lo que debe saber del ácido hialurónico

24/01/2017

Cristina Galafate

La actriz Olivia Munn sorprendió al mundo con la confesión en Instagram de su secreto de belleza para no tener arrugas.

Era el consumo de patatas japonesas, por su “alto contenido en ácido hialurónico”. 

Celebrities como Madonna o Meg Ryan lo han usado, quizá en exceso, como relleno para rejuvenecer. Y la mayoría de ungüentos lo incorporan como ingrediente estrella en sus envases y eslóganes publicitarios. Este componente, impronunciable para los menos avezados en el mundo de la belleza, está de moda en la lucha contra el envejecimiento que tanto nos obsesiona.

Pero, ¿sabemos para qué sirve? ¿Por qué confían los profesionales de la estética en su ingesta, uso tópico o inyectable?

“El ácido hialurónico, conocido como hialuronato, es un carbohidrato producido por el organismo de forma natural. Lo encontramos en las células dérmicas y en los cartílagos. Su característica principal es la capacidad para atraer y retener agua, es como un humectante de la piel y lubricante de las articulaciones”, explica el doctor Simón Dray.

A medida que vamos cumpliendo años, esta producción congénita de hialurónico va disminuyendo, dando paso a las arrugas, y a la pérdida de firmeza y de luminosidad de la piel. De ahí que sea necesario recurrir a un aporte extra para suplir su carencia o con la intención de detener el inevitable paso del tiempo.

“En un principio, se comenzó a utilizar en cosmética en forma de implantes para recuperar volúmenes faciales. Posteriormente, se demostró su capacidad hidratante en la dermis y, además, sorprendió su estimulación sobre la creación de colágeno nuevo. Hay que tener en cuenta que una molécula de ácido hialurónico es capaz de atraer a cientos de moléculas de agua, y las retiene”, aclara la dermatóloga Virginia Sánchez García, miembro de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV).

Además de la función estructural, idéntica en todas las especies y tejidos, la médico insiste en su importancia como “hidratante, regenerador de colágeno y antibacteriano”. Es por esto que los tratamientos estéticos lo emplean para proporcionar un aspecto más terso, aumentar grosor y volumen, disminuir surcos y difuminar líneas de expresión.

Sin embargo, se trata de una molécula “muy grande e incapaz de atravesar la barrera cutánea para llegar a su destino deseado, donde podrá ejercer sus beneficiosas propiedades”. ¿Cómo se transforma entonces este activo? “Se manipula industrialmente para obtener el resultado deseado. Puede ser hidrolizado y liposomado en su uso tópico para permitir su penetración en la piel”. El doctor Dray añade: “En su estado natural es la base de muchos sueros y cremas, o bien reticulado y altamente concentrado para rellenos dérmicos e infiltraciones en articulaciones. Si el ácido hialurónico es vectorizado, tendrá un resultado más a largo plazo”.

Estética: ¿Dónde se inyecta?

Pese a ser el rey de los cosméticos antiedad, los efectos del ácido hialurónico son menores que en su uso estético, cuenta el doctor Eduardo López Bran. “Es una gran ayuda si se es constante con el tratamiento, al mejorar notablemente las condiciones del sistema celular”, aunque donde verdaderamente se nota es en las inyecciones sobre los pacientes. “En los pómulos, el contorno de los labios, para tratar arrugas peribucales, líneas de expresión, patas de gallo…”.

Aumentarse los labios, eliminar las ojeras y rellenos faciales son las principales demandas, según los profesionales consultados por ZEN. La clave de esta popularización es que no tiene contraindicaciones: “El cuerpo lo reconoce, no existe rechazo”, desvela Dray. Alta eficacia y mínimos riesgos. Así se explica la confianza de la industria y la adicción de ciertos famosos.

Patatas japonesas. Tienen un alto contenido en ácido hialurónico. | Shutterstock

Menú para una piel bonita

Sí, el ácido hialurónico tan demandado para el rejuvenecimiento facial está presente en muchos alimentos. Para tener una piel bonita es fundamental mimarla desde fuera, protegiéndola de las agresiones externas y proporcionando rituales de higiene e hidratación diaria de forma tópica, pero no podemos olvidar el cuidado desde dentro. 

“El impacto de la dieta en el estado de nuestra piel es tan importante como la aplicación de cremas”, afirma la especialista en nutrición Raquel Moreno, miembro de la Sociedad Española de Medicina Estética (SEME).

La regla de oro es beber agua con frecuencia. Su presencia en el organismo es clave para estar hidratados, por eso aconseja al menos dos litros al día. “Podemos aumentar el consumo de líquidos con zumos, sopas de verduras o infusiones, así como con gelatina que, además de aportar agua, es rica en ácido hialurónico”.

Respecto al menú, convienen “todo tipo de carnes y pescados, que nos proporcionan las proteínas necesarias para dar firmeza a nuestros tejidos, aunque siempre son más saludables las blancas y magras”. Dentro de los pescados, destacan los azules, “como el salmón, la caballa o el atún, que además contienen omega 3, potente agente antiinflamatorio y antienvejecimiento”.

La doctora especialista en Medicina Estética y Nutrición, propietaria del Centro Médico Eres (Madrid), también recomienda incorporar vegetales a esta cesta de la compra para una apariencia más joven y tersa: espinacas, brócoli, coles de Bruselas y judías verdes.

“Son ricos en magnesio, esencial para la síntesis del ácido hialurónico”. Las frutas, siempre indispensables, contribuyen a lucir una piel llena de luz “por su alto contenido en vitaminas y antioxidantes”.

Los cereales integrales, el arroz, algunas semillas o la soja “son beneficiosos para mantener los niveles de hialurónico y contienen otros elementos necesarios para la piel, como el zinc y los fitoestrógenos. Algunas féculas, como las patatas, por su alto contenido en almidón, también activan su producción”. La actriz Olivia Munn va a tener razón.

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