[IT}– Si Chrome no te va bien, ¿qué opción tienes?

17/02/2017 

En torno al año 2000, todo el mundo utilizaba el mismo programa para moverse online, el Internet Explorer (IE) de Microsoft.

IE venía incluido con Windows. Era una cuestión más de falta de variedad y de información que de preferencia, porque IE siempre fue, perdonad la palabra, basura.

En el año 2017, IE ya ni siquiera es una opción, pues Microsoft tiene Edge como navegador de Internet (aunque IE sigue funcionando como programa en computadores antiguos) y hay una enorme variedad de navegadores web: Firefox, Opera, Vivaldi… pero el rey es Chrome, el lanzado por Google.

En 2008, Google tuvo la flamante idea de lanzar su propio navegador de Internet para que IE y Firefox (había más opciones, pero éstas eran las más utilizadas) no estuvieran solos, y, en pocos años, se ha convertido en el programa más usado para acceder a webs en computadores y celulares por igual, con entre un 51% y un 44%, dependiendo del sistema de medición usado.

Su velocidad y su facilidad de uso fueron sus dos virtudes cuando se lanzó, a lo que luego se sumaron las miles de extensiones que mejoran la experiencia de usuario, ya sea incluyendo accesos directos a servicios, aplicaciones o modificando la experiencia de navegación.

El problema es que, con los años, Chrome ha dejado de ser tan rápido y tan fiable, y las extensiones pueden ser un problema. A medida que el programa se ha ido haciendo más complejo, también ha ido exigiendo más recursos del computador, y ahí es donde tenemos el problema: Chrome consume RAM como si no hubiera mañana, y tampoco es precisamente generoso con la batería de los celulares.

Aqéellos que tengan un computador más humilde, o que necesiten trabajar desconectados del cable de alimentación durante horas, se habrán encontrado con que Chrome les va lento o que reduce el tiempo de la batería a toda velocidad. Aunque Google trabaja mucho en mejorar ambos aspectos de su navegador, nos son pocos los usuarios que se están planteando dejarlo.

¿Es posible salir de Chrome tras años de uso y tras estar acostumbrado a él?

Dejar de usarlo es tan sencillo como pasarse a Firefox, que también es rápido, tiene extensiones y no consume tantos recursos. Es el navegador más parecido a Chrome, y para muchos es la alternativa real porque no se tiene que prescindir más que de algunas ventajas que ofrece la integración con Google y con Android. Firefox tiene integración de favoritos, se actualiza a menudo y también es gratuito, claro.

Si no te gusta Firefox, la cosa está más complicada. En MacOS, usar Safari no es ninguna tontería, sobre todo si usas un iPhone u otro dispositivo iOS, pues la integración entre el navegador, tanto de los Mac como de iOS, cada vez es más estrecha, hasta el punto de poder copiar y pegar cosas entre uno y otro. Casi es una mejor opción que Chrome si vives por y para el entorno de Apple.

Si trabajas en Windows, la cosa está más complicada. Edge, el navegador que sustituyó a IE, es una maravilla si se compara con su antecesor, pero es demasiado simple y no tiene tantas opciones como la competencia. Hasta Safari tiene algunas extensiones, pero Edge todavía no tiene nada de esto. Usarlo en dispositivos con pantalla táctil está muy bien, porque hay opciones de dibujo y de captura de pantalla integradas, pero ya está: está en los huesos.

Opera y Vivaldi son también dos navegadores fabulosos y con un origen común, podría decirse. El primero lleva años funcionando y es muy fiable y rápido, aunque no es tan conocido como Firefox. Vivaldi es la nueva oferta del creador de Opera, que dejó la empresa tras el navegador y ha intentado crear un programa pensando en cómo se usa Internet a día de hoy. Aún está escaso de opciones, pero es rapidísimo y muy bonito, pues es todo color.

Pero, a pesar de todas opciones, la alternativa a Chrome, si has estado utilizándolo durante años, es complicada. Hay que hacer un esfuerzo y adquirir nuevas costumbres, y eso no lo va a hacer cualquier usuario. Sólo aquéllos hartos del programa de Google se esforzarán en abandonarlo, y no todo el mundo está en ese punto.

Por eso, quizás, si Chrome no va del todo bien, lo mismo actualizar un poco el computador (poner más RAM es relativamente barato y sencillo en coputadores de sobremesa y en algunos laptops) o prescindir de extensiones que no se utilicen (la que pone gatos monos de fondo es genial, pero consume algunos recursos) quizá sea mejor idea. Usar pocas pestañas y no tener Chrome activado en segundo plano también ayuda, pues así no se consume tanta batería.

Al final, la lección, para bien o para mal, es que se pueden hacer sacrificios en cómo usamos la tecnología que ya conocemos, sea dejándola atrás o usándola con más cabeza para que no sea tan molesta a largo plazo.

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