[Cur}– El dragón de Komodo, el reptil más misterioso del planeta

06/03/2017

Escamoso, rápido y superdepredador.

Así es el dragón de Komodo, uno de los animales más misteriosos del planeta que, en la actualidad, habita en la Isla de Komodo, y sus vecinas. Allí, en Indonesia, se creó en 1980 el Parque Nacional de Komodo, declarado Patrimonio de la Humanidad, con el objetivo de proteger al lagarto más grande del mundo. Con el paso de los años, su actividad se ha incrementado y, actualmente, acoge (y protege) a más de 1.000 especies de peces, 260 de coral de arrecife y 70 de esponjas.

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Su habitante más conocido, el impresionante dragón de Komodo, es un reptil que no pasaría desapercibido incluso aunque lo pretendiera. Su tamaño o las preguntas que genera le hacen uno de los atractivos del Parque Nacional de Komodo.

Grande y longevo

El dragón de Komodo es el lagarto más grande del mundo: puede llegar a medir entre 2 y 3 metros, y su peso medio es de unos 70 kilos. Aún así, las cifras sobre este animal son espectaculares: el de mayor envergadura alcanzó los 3,13 metros y llegó a pesar 166 kilos.

El dragón de Komodo es un superdepredador. Su dentadura, que puede llegar a tener dientes de 2,5 cm de largo, le convierten en uno de los animales más peligrosos. Además, su lengua, que recuerda a la de una serpiente, es venenosa.

Pero no solo su tamaño o peso pueden llegar a abrumar. Los dragones de Komodo son animales muy longevos y pueden llegar a vivir hasta 50 años.

La lengua, su mejor aliado

Si fuera por su vista, el dragón de Komodo tendría serios problemas para sobrevivir: solo es capaz de ver a una distancia de 0,3 kilómetros. Tampoco distingue con facilidad objetos o animales inmóviles y, a diferencia de otros reptiles, su visión nocturna es escasa. Tampoco el oído le favorece, puesto que es un sentido que apenas tiene desarrollado.

Es su gran lengua la que le permite cazar o percibir qué es lo que pasa a su alrededor. A través de ella huele, percibe sabores y distingue estímulos. Incluso, puede oler la carroña a una distancia de casi 10 kilómetros.

Cazadores rápidos

A pesar de ser un reptil, y la creencia de que son animales lentos, los dragones de Komodo pueden alcanzar los 20km/h. También saben nadar, y pueden llegar a sumergirse casi 5 metros de profundidad.

Carnívoros, y venenosos

Si alguna vez se va de visita al Parque Nacional de Komodo hay que tener cuidado. Estos animales son carnívoros (pueden llegar a ingerir la mitad de su peso cuando comen), poco sociables, y muerden.

Además de una lengua viperina, su mordedura es muy peligrosa debido a que en su mandíbula esconden una glándula que genera veneno. Este junto a su saliva (que además tiene 50 tipos de bacterias) supone una mezcla que resulta mortal.

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